viernes, 3 de abril de 2026

PASCUA: LA NECESARIA UTOPÍA DE LA CRUZ VACÍA

 



...De la misma manera, a Abraham y Moisés se los representa,

no como individuos de origen pastoril ni como habitantes

del desierto, sino como provenientes de las ciudades de

Mesopotamia y de Egipto respectivamente. Incluso es probable

que la palabra "hebreo", que en apariencia es un término algo

peyorativo cuando es utilizado por extraños, significara

originalmente algo más parecido a "proletariado" que

al nombre convencional de un pueblo...”

NORTHROP FRYE

El Gran Código. Una lectura mitológica y

literaria de la Biblia”


...Cristo de las redes
No nos abandones
Y en los espineles
Déjanos tus dones...”

JORGE FANDERMOLE

Oración del Remanso”


Hell is empty and all the devils are here.”

(El infierno está vacío y todos los demonios están aquí)
WILLIAM SHAKESPEARE

La Tempestad”


El signo es la arena de la lucha de clases”

Valentín Volóshinov



El ritual de la Pascua cristiana en el marco de la Semana Santa, tal como lo conocemos hoy, se definió en el siglo IV. El emperador romano Constantino convocó a los obispos cristianos a un concilio que se realizó en la ciudad de Nicea, ubicada hoy en Turquía. Después de tres siglos de debate, de lucha y de persecuciones, la religión cristiana era reorganizada desde el poder político imperial. Para el filósofo argentino Enrique Dussel, allí se desarrolló la primer inversión del cristianismo, es decir el primer cambio de sentido, de orientación espiritual, política, social y moral de una fe que había surgido para enfrentar la opresión, la explotación, los dramas y las injusticias generadas por el sistema político de los Tiberio y los Poncio Pilatos y que, en este siglo IV pasaba a ser la religión del poder instituido. Dussel retoma categorías del pensador luterano danés Soren Kierkegaard para decirnos que con esta romanización, la fe generada por el movimiento de Jesús de Nazaret se escinde, se divide en cristianismo (la fe que trata de mantener su sentido original, el cristianismo social y sincero) y la cristiandad (la fe organizada desde el poder político e ideológico, con sus dogmas, discursos, intereses e interpretaciones elaboradas en un contexto diferente, o sea el cristianismo eclesial y formal). Por lo demás, la segunda inversión de la doctrina se dará a partir del 12 de octubre de 1492, cuando la cruz inquisidora acompañe la espada colonial.


SACRIFICIOS SIMBÓLICOS Y LIMITACIÓN DEL PECADO


El concilio niceno no pudo obviar la raíz judía del cristianismo y la fecha simbólica de la crucifixión de Jesús quedó coincidente con el comienzo de la Pascua judía, que celebra el éxodo, la liberación del pueblo de Israel de la esclavitud en Egipto. Para los creyentes de la religión de Abraham y Moisés, la sangre del cordero pascual sacrificado era la señal colocada en la puerta de las casas hebreas para que Dios pase de largo en su castigo a los primogénitos de Egipto. El cristianismo va a plantear después la figura de Jesús como el cordero de Dios que quita los pecados del mundo, el que se sacrifica por todos para reconciliar al mundo con el creador. El primer gran debate que tenemos aquí es el alcance del concepto de pecado, es decir si vamos a hablar sólo de errores y maldades personales y en un sentido solamente espiritual y religioso o si vamos a reflexionar sobre la noción de pecado en sentido amplio y estructural, incluyendo las injusticias y crueldades generadas desde el sistema político y económico dominante. Y junto con ésto, es importante reflexionar en forma interdisciplinaria (estableciendo un diálogo entre Historia, Teología, Antropología, Filosofía, Sociología y Psicología) sobre el sentido de la idea del sacrificio de Jesucristo.


EL MOVIMIENTO DE LAS BIENAVENTURANZAS


En ninguna parte del Antiguo Testamento, es decir en los libros que testimonian la fe de Israel en la que se formaron los primeros cristianos, se separa lo político de lo espiritual. El mesianismo judío era pensado de diferentes formas, pero la liberación siempre incluía un cambio político y social profundo: gritar con alegría “Hosanna al hijo de David” era festejar una estirpe que, con sus virtudes y sus defectos señalados en la propia Biblia, había representado la lucha política y religiosa por la soberanía, la justicia y la emancipación judía. La entrada de Jesús y sus compañeros el Domingo de Ramos a Israel, ¿no tuvo ninguna orientación política y sólo fue religiosa?. Los romanos, ¿van a crucificar sólo a un sanador y a una figura espiritual?. La historiografía confirma que esta forma infinitamente cruel que tenía Roma de ejecutar la pena muerte era una cuestión política. ¿No tenía también una dimensión política -sea en la forma que sea- el movimiento social mesiánico conducido por Jesús? ¿Podía no tenerla en esa época y en ese lugar? ¿Puede obviar un cambio político y social la promesa de la llegada del Reino?...Recordemos que en el Evangelio según Mateo están muy claras las Bienaventuranzas anunciadas por Jesús al norte del Mar de Galilea para los mansos, porque heredarán la tierra, para los que tienen hambre y sed de justicia, porque quedarán saciados, para los misericordiosos, porque alcanzarán misericordia, para los limpios de corazón, porque verán a Dios, para los pacíficos, porque serán llamados hijos de Dios, y para los que padecen persecución por causa de la justicia, porque suyo es el Reino de los Cielos. Lucas -el médico tan compañero de San Pablo- fue más directo en su versión de las Bienaventuranzas primero, hablando de los pobres en general y no sólo de los pobres de espíritu y después llamándole la atención a los ricos y poderosos de la clase dominante, diciendo fuerte: “¡ay de vosotros los ricos, porque ya habéis recibido vuestro consuelo!¡Ay de vosotros los que ahora estáis hartos, porque tendréis hambre! Y ¡Ay de vosotros los que ahora reís, porque gemiréis y lloraréis!”. Coincidimos con Ruben Dri en que este Sermón extraordinario era un programa, un proyecto no solamente espiritual sino político y social. ¿Pusieron entre paréntesis la promesa de las bienaventuranzas los seguidores de Jesús cuando entraron a Jerusalén y fueron recibidos con tantos ramos?...


LEGIONES DE CERDOS: ¿UNA GENEALOGÍA DEL PECADO?


Pongamos los documentos en su contexto para tratar de comprender mejor el sentido de las líneas de cada libro, de cada evangelio, de cada carta: los escritos comunitarios de Mateo y de Lucas se difunden en una situación extremadamente difícil: Jesús no ha sido el primero en ser ejecutado por los romanos y a la muerte del líder y maestro -alrededor del año 30- se sucede la violenta represión imperial que termina con la destrucción del Templo de Jerusalen en el año 70. Si el movimiento mesiánico de Jesús tenía una gran potencia política, social, moral y espiritual, después de la crucifixión y sobre todo, después del 70, los objetivos y las expectativas van a tener que ser reelaborados y moderados en el marco de la derrota militar y política. De todas maneras, podemos leer en los textos, las diferentes capas de sentido: detrás de una frase espiritual o religiosa siempre estará el anhelo de justicia, y ese anhelo del Reino podrá quedar postergado y sosegado pero nunca será abandonado. El Sermón de las Bienaventuranzas (Mt 5, 1-12) es la prueba más cabal de ello, lo mismo que hacerle decir a un jefe militar romano -según la estrategia literaria cristiana- públicamente en Cafarnaún que no es digno de la presencia de Jesús pero que cree en él (Mt 8, 5; Lc 7,6). Otra verdadera parábola política para quien sabe leerla es la la expulsión, el exorcismo que el Hijo del Hombre hace de una “legión” de demonios que atormentaba a un paisano transfiriendola a una manada de cerdos y arrojando a estos por la ladera de la montaña (Mc 5, 1-20; Lc 8, 26-39 y Mt 8, 28-34). La legión era una unidad militar del ejército romano: los evangelios señalan la falta de dignidad de los invasores y la simbolizan con demonios y cerdos. ¿Los romanos crucificarían y perseguirían sólo a sanadores o a gente de oración?. ¿El pecado es sólo una cuestión moral y espiritual personal de los creyentes o tiene una dimensión estructural que empieza con las lógicas alienantes y excluyentes del poder hegemónico?. ¿La fe en Jesús, más allá de la cruz, se olvidaría de la fe de Jesús?.


ESPERANZA DEL ÚLTIMO SACRIFICIO HUMANO Y LIBERACIÓN DE LA CRUZ MIMÉTICA


¿Qué sentido tuvo la muerte de Jesús? Después de la crucifixión, los seguidores de Cristo reinterpretaran las Escrituras judías (por ejemplo, la idea del siervo sufriente del profeta Isaías, Is 52 y 53) planteando el sacrificio del Maestro y la resurrección como una forma de mesianismo de nuevo tipo para marchar paso a paso, hacia el reino, evitando como dijimos más arriba la confrontación directa con el poder imperial romano. Según el antropólogo francés René Girard, la concepción ritual sacrificial acompaña a los humanos desde que se hicieron humanos: un chivo expiatorio, animal o humano ha sido sacrificado desde tiempos inmemoriales para contener la violencia social producto de la competitividad en nuestros deseos. Repasando la provocadora, sólida e interpelante tesis de Girard, Emilio Lospitao nos explica que, “toda sociedad humana vive bajo la amenaza de la violencia interna, resultado de la rivalidad mimética: los seres humanos imitan los deseos de los demás, lo que genera competencia, enfrentamiento y caos. Para restaurar el orden, la comunidad necesita canalizar su violencia sobre una víctima sustitutoria, generalmente inocente o marginal.” Como podemos ver, la idea sacrificial persiste tanto en el cordero pascual como en los niños egipcios de la época de Moisés y la concepción sacrificial entra al cristianismo con la idea del cordero de Dios. Pero aquí es donde Girard plantea un giro interpretativo: Jesús -en los textos del Nuevo Testamento- no se sacrificó para restaurar un orden político y social sino para cuestionarlo. La víctima notable muestra la crueldad del sacrificio con la perspectiva de que estas crueldades no se repitan y algún día, con la llegada del Reino, ya no existan este tipo de violencias humanas. Los evangelistas y San Pablo militarán con fuerza -y con muchos dolores de cabeza- en sus escritos para que los cristianos no sean como sus enemigos y para que la fe, basada en el amor, la justicia, la paz y la solidaridad fraterna, llegue geográfica y socialmente cada vez más lejos. El concepto de resurrección -que puede pensarse de manera creyente o simbólica- viene a reforzar la idea de una vida diferente después de la cruz. Pero a pesar de estos esfuerzos teológicos, la mentalidad sacrificial a continuado directa e indirectamente en el mundo humano. El primer pecado parece ser la cobardía política o la traición al ideal, o la complicidad ideológica con la crueldad o los silencios cómplices con los abusos del poder que generan tantos dramas y tanto dolor: los evangelios son duros -y parece traumática la descripción- con las dudas y el miedo de los seguidores de Jesús: no están alertas, se quedan dormidos ante el peligro de la llegada de los captores y Pedro llega a negarlo tres veces cuando la situación apremia. Muchos han creído después que Jesús se sacrificó por todos y que no se puede hacer nada contra las injusticias del poder -y que debemos aceptarlas y continuar como se pueda- pero en realidad Jesús se sacrificó para mostrarnos la inhumanidad del poder político, económico, social, ideológico y religioso sacrificial y la necesidad de evitar repetir su desgraciada lógica cotidiana.. En este sentido es que decimos que el cristianismo histórico es la necesaria utopía de la cruz vacía. La filosofía, en los trabajos de Slavoj Zizek, Terry Eagleton y Gianni Váttimo piensa que en la cruz de Cristo hay una muerte de Dios -como supo decir Nietszche- pero es la muerte de una idea de Dios, de una antigua idea, metafísica e ideológica de Dios, del Dios violento que pide sacrificios humanos. ¿Cuándo llegará la conciencia global de paz con justicia integral?.


LOS INFIERNOS DEL SISTEMA Y LA LIBERTAD QUE NO LLEGA


En su libro “El Dios Crucificado” -publicado en 1972- el teólogo luterano Jürgen Moltmann reflexiona sobre los infiernos de la vida contemporánea, los que denomina metafóricamente como laberintos diabólicos de la muerte. Explica con claridad el autor que, “así como hay sistemas reguladores psíquicos que hacen enfermar, existen igualmente sistemas reguladores económicos, sociales y políticos privados de toda esperanza que precipitan la vida a la muerte. En una situación siempre hay varios de esos círculos diabólicos”, y es por ello que debemos entonces “promover al mismo tiempo los procesos liberadores en varias dimensiones de la opresión”. En este sentido, Moltmann señala primero el laberinto diabólico de la pobreza en la dimensión económica de la vida, laberinto infernal que “se compone de hambre, mortalidad, enfermedad temprana y es provocado por la explotación y el dominio de clases”. Estos círculos de la pobreza se dan en los países centrales y en las periferias ya que “los sistemas económicos en los que se trabaja y produce provocan siempre progresos desiguales, asincrónicos e injustos. Es cierto que, en general sube la renta per cápita pero las ganancias no benefician a todos por igual. Para ciertos grupos de la población, y hasta para clases enteras de ella, resulta de todo ello un círculo de pobreza, trabajo, enfermedad y explotación”. Podemos agregar hoy círculos de estafas variadas en el marco del capitalismo de casino, financiero, parasitario, digital y (neo-neo) liberal. Esta estructura sistémica “trabaja en una espiral que enriquece más a las naciones ricas y empobrece más a las pobres” y con esta injusta división geopolítica neoimperial “se agrandan las deudas de los países pobres y no alcanzan la libertad”.


LA COLONIZACIÓN INFERNAL DEL MUNDO DE LA VIDA


Moltmann explica después que, “en el infierno de la pobreza está metido, en la dimensión política, el de la violencia que existe, en determinadas sociedades por medio de la dictadura, el señorío de clases y privilegios. Existe también entre naciones poderosas y débiles”, y este señorío institucionalizado de la violencia “genera contraviolencia”. Y esta respuesta a la opresión, esta defensa revolucionaria de los derechos humanos y sociales, corre los riesgos de producir más dureza del poder dominante o de contagiarse de la lógica hegemónica. No menos peligroso es, agrega el teólogo alemán fallecido en 2024, “el círculo diabólico regulador de la carrera internacional de armamentos”. Por otra parte, en el diabólico círculo de la pobreza y la violencia se incluye el “extrañamiento racial o cultural” o, como diríamos hoy el extrañamiento racista, neocolonial y cultural. Las y los humanos “se hacen acomodables y dominables una vez que se les priva de su identidad y su peculiaridad, degradándolos a factores manipulables en el sistema. Entonces se los conforma con la imagen de los dominadores”. En tal caso, las personas “sobreviven en una libertad relativa, pero sin saber ya quienes son realmente. Se convierten en partecillas a-páticas de una mega máquina tecnocrática”. Moltmann profundiza su reflexión explicando, líneas más adelante que, “los infiernos de la pobreza, violencia y extrañamiento se han fundido hoy en un círculo mayor, el de la destrucción industrial de la naturaleza”. Es evidente que “la irresponsable fe en el progreso ha destruido irreparablemente los sistemas de equilibrio de la naturaleza mediante la industrialización. Se hacen calculables los límites del crecimiento. Si no se llega a una compensación entre progreso y equilibrio social, entonces la muerte ecológica es no solo de temer. En el laberinto diabólico de la crisis ecológica llega a su final la colosal empresa de la revolución industrial”. Para Moltmann, el desarrollo histórico de estos infiernos políticos y sociales expresa el laberinto diabólico del absurdo y el abandono de Dios, o dicho en términos antropológicos y filosóficos, la continuidad de la política imperial y sistémica de los sacrificios humanos, directos e indirectos, visibles y no visibles y la continuidad de ideologías religiosas, ideologías de Dios funcionales y cómplices de esa lógica sistémica sacrificial.


UNA ECODEMOCRACIA SOCIAL LIBERADORA


El autor de “El Dios Crucificado” nos anima a luchar colectivamente para salir de estos círculos infernales, de estas cruces políticas sacrificiales. En la dimensión económica de la vida, atender las necesidades materiales de “salud, alimento, vestido y vivienda”. La necesidad de concretar la justicia social debe pensarse junto a un radical cambio en el reparto del poder económico, ya que “la privilegiación del capital frente al trabajo refuerza el infierno de la pobreza”. A quienes lo tildaban de socialista, Moltmann les contestaba que si el socialismo hará posible una democracia material, entonces “el socialismo es el símbolo de la liberación humana y de la maldición de la pobreza”. Esta democracia sustancial permitiría la liberación en la dimensión política de la vida, dónde sería fundamental “la participación y el control sobre el ejercicio del poder económico y político”. Como canon de justicia democrática “puede valer la Declaración Universal de Derechos Humanos” ya que la democracia participativa, protagónica y auténtica “es el símbolo de la liberación humana del infierno de la violencia”. En la dimensión cultural de la vida, liberación -pascua- significa reconocimiento de los otros, reconocimiento de las diferencias que antes se denominaban raciales, es decir de las diferencias culturales y sociales. Emancipación debe ser reconocimiento mutuo de quienes son personal, social y culturalmente diferentes para constituirse como “símbolo de la liberación del infierno de la alienación”. En la dimensión ambiental, “sólo un cambio radical en la relación con la naturaleza terminará con la crisis ecológica”. Hacer la paz con la Madre Naturaleza implica reconocer “la hominización de la naturaleza en el sector de dominio del hombre conduce a la humanización del hombre únicamente cuando éste es “naturalizado”, porque tras la larga fase de liberación del hombre frente a la naturaleza en la lucha por la existencia tiene que hacer su aparición una fase de la liberación de la naturaleza respecto del monstruo que es el hombre”. Paz con la naturaleza, remata Moltmann, “es el símbolo de la liberación del hombre de este infierno”.El Papa Francisco retomó estas preocupaciones en su Encíclica Laudato Si, publicada en 2015.


DECRECIMIENTO DE LOS EGOS SACRIFICIALES Y CRECIMIENTO DE LAS CAPACIDADES VITALES


Medio siglo después del llamado de atención realizado por el teólogo luterano, la contaminación global y el cambio climático se han agravado y autores como el filósofo japonés Kohei Saíto son valiosos para actualizar la crítica a los infiernos generados por las políticas hegemónicas: la lucha por una democracia social y comunitaria radicalizada y un decrecimiento de las ganancias, poder, riqueza y privilegios para unos pocos a costa de las mayorías y de la Pacha es el potente planteo de Saíto. Otros autores contemporáneos, como el Premio Nobel indio Amartya Sen y la filósofa norteamericana Martha Nussbaum vienen también proponiendo una concepción de desarrollo diferente, un desarrollo humano y sustentable frente a la lógica liberal y mercantil de un crecimiento y un desarrollo económico para pocos y sin futuro ambiental. Ambos autores son conocidos por su “enfoque de las capacidades” -capacidades que son libertades reales, libertades positivas a lograr- y la propia Nussbaum publicó un libro titulado “Crear capacidades” en 2012. Sus trabajos han sido fundamentales para la puesta en marcha del Indice de Desarrollo Humano de la Organización de las Naciones Unidas. La teoría económica y política alternativa de Sen y Nussbaum apunta a que discutamos democráticamente políticas y acciones sociales sobre lo que las personas son capaces de hacer y ser, sin limitarse al tema de los ingresos y los recursos. La filósofa estadounidense plantea diez capacidades centrales que deberían ser respaldadas por democracias reales preocupadas en serio por el respeto a la dignidad humana. Estas capacidades son: poder vivir una vida digna, gozar de buena salud, la integridad corporal, poder usar los sentidos, la imaginación y el pensamiento, poder desarrollar las emociones sin miedo ni ansiedad, ser capaces de desarrollar una razón práctica y una concepción del bien, ser capaz de vivir con otros y acercarse a los demás, vivir también en una buena relación con los otros seres de la naturaleza, poder jugar y reir, y tener un control sobre el entorno, político y material. ¿Podremos avanzar, paso a paso y colectivamente a crear las capacidades que nos liberen de los infiernos y las cruces de las injusticias sistémicas, de la alienación y de la opresión?. ¿Podremos liberarnos del odio, la ignorancia, el resentimiento, el negacionismo, el cinismo y los enfoques parciales e ideologizados de las cosas?...


SALIR DE LA CRUZ. SER OTR@S


Liberación significa, como afirma Moltmann, una vida plena de sentido. En este complicado pero necesario proceso social de lucha por autonomías y liberaciones es importante pensar la voluntad y la conducta de los propios oprimidos. En la bibliografía citada por el autor de “El Dios Crucificado” está la “Pedagogía del Oprimido” del educador brasileño Paulo Freire. Los trabajos de Freire deben seguir siendo leídos y releídos si queremos lograr una educación pública democrática y transformadora, vinculada dialéctica y críticamente con la realidad política, social y cultural. Es importante evitar lecturas reduccionistas o simplistas: Freire planteaba de frente hasta donde puede llegar la lógica infernal hegemónica, la colonización ideológica de los intereses de las clases dominantes y convocaba a hacer el aprendizaje y el esfuerzo de pensar diferente en base al diálogo profundo. Nos dice claramente que las y los oprimidos “sólo en la medida en que descubran que “alojan” al opresor podrán contribuir a la construcción de su pedagogía liberadora. Mientras vivan la dualidad en la cual ser es parecer y parecer es parecerse con el opresor, es imposible hacerlo”. Si podemos avanzar en esta tarea de alfabetización diferente, haremos posible una educación que no cambiará el mundo pero “cambiará a las personas que van a cambiar el mundo”.


Las y los primeros que deben dejar de crucificar y de crucificarse son los pobres que trabajan y luchan todos los días y muchas veces quieren ser, conciente o inconscientemente como Poncio Pilatos.


Sursum Corda! (Levanten sus corazones!)... Para que las pascuas sean felices.


Prof. Mauricio Castaldo

mauriciocastaldo74@gmail.com

María Grande, Provincia de Entre Ríos


NOTAS Y BIBLIOGRAFÍA:


Los conceptos de Enrique Dussel pueden leerse, por ejemplo, en su artículo “Expansión de la cristiandad, su crisis y el momento presente”, publicado en la Revista Concilium Nro. 164 de Abril de 1981, ver en https://docs.enriquedussel.com/txt/Textos_Articulos/118.1981_espa.pdf y en “El paradigma del éxodo en la teología de liberación”, Concilium Nro 209, Enero de 1987, ver en https://docs.enriquedussel.com/txt/Textos_Articulos/181.1987_espa.pdf. La distinción entre política liberadora y reino mesiánico, Dussel la aclara en su libro “Etica Comunitaria”, BsAs, Ediciones Paulinas, 1986. Queda claro, en la dialéctica de Dussel, que la justicia política, legal, económica, social, cultural y ambiental no realiza ni agota la idea del Reino sino que la aproxima, quedando siempre abierta. Por lo demás, todos los trabajos de Dussel pueden leerse y descargarse en la página https://enriquedussel.com/. La concepción estructural del pecado es desarrollada por Elsa Tamez en “Contra toda condena. La justificación de la fe desde los excluidos”, San José, Costa Rica, Editorial DEI, Departamento Ecuménico de Investigaciones, 1991. Las conexiones y diferencias entre las pascuas judía y cristiana se analizan por ejemplo en la nota Semana Santa: por qué las fechas cambian cada año y en qué se diferencian la Pascua judía de la cristiana”, BBC News, La Nación de BsAs, 9/4/2023, ver https://www.lanacion.com.ar/sociedad/semana-santa-por-que-las-fechas-cambian-cada-ano-y-en-que-se-diferencian-la-pascua-judia-de-la-nid13042022/ y en “Semana Santa 2025: Diferencias y coincidencias entre la Pascua judía y la Pascua cristiana”, ACI Prensa, ver en https://www.aciprensa.com/recurso/2885/semana-santa-2025-diferencias-y-coincidencias-entre-la-pascua-judia-y-la-pascua-cristiana. Los libros del entrerriano Ruben Dri, “El Movimiento antiimperial de Jesús. Jesús en los conflictos de su tiempo”, BsAs, Biblos, 2004, “La utopía de Jesús”, BsAs, Biblos, 2011 y “Ateísmo, fe y liberación. Mensaje cristiano y pensamiento de Marx”, BsAs, Biblos, 2022. El amplio repaso del “Sentido de la crucifixión” y de la antropología de René Girard por Emilio Lospitao en la Revista Renovación, 31/8/2025, ver https://revistarenovacion.wordpress.com/2025/08/31/sentido-de-la-crucifixion/. El trabajo de Jürgen Moltmann en castellano, “El Dios Crucificado”, Salamanca, Ediciones Sígueme, 1975. Agradecemos al Prof. René Krüeger, pastor de la Iglesia Evangélica del Río de la Plata, habernos acercado este aporte fundamental. El libro de Gianni Vattimo, “Después de la cristiandad. Por un cristianismo no religioso”, BsAs, Paidós, 2009. La entrevista “Slavoj Zizek: ateísmo, cristianismo y el futuro de la sociedad” por José Daniel Figuera, en Bloghemia, 17/3/2025, ver https://bloghemia.com/2025/03/slavoj-zizek-ateismo-cristianismo-y-el.html. Un estudio del pensamiento de Eagleton en Sergio Blanco Gonzalia, “Teología e historia: el marxismo trágico y esperanzado de Terry Eagleton”, Revista Divulgatio Nro 16, Año 2021, ver http://revistadivulgatio.web.unq.edu.ar/entradas-ejemplares/teologia-e-historia-el-marxismo-tragico-y-esperanzado-de-terry-eagleton/ y la comparación de las tesis de Girard y Eagleton en Laura Duimich, “El sacrificio: del rito a la acción política radical”, ver https://www.teseopress.com/patagoniatragediaysacrificio/chapter/el-sacrificio-del-rito-a-la-accion-politica-radical/. Sobre el concepto bíblico de Hijo del Hombre, la politicidad de la crucifixión y la reconstrucción histórica del ambiente de lucha de los primeros cristianos, la moderación evangélica de la imagen de Pilatos después de la derrota y la represión -y en el marco de la competencia religiosa entre judíos tradicionales y judeocristianos- y las capas de sentido de los textos del Nuevo Testamento pueden verse todos los trabajos de Antonio Piñero, especialmente “Guía para entender el Nuevo Testamento”, Madrid, Editorial Trotta, 2006. Sobre los demonios y cerdos del mundo actual -los que generan masacres en Gaza, en Irán y en tantos lugares-, los que gozan cruelmente con estafas políticas neoliberales de todo tipo podríamos explayarnos pero es mejor dejar que cada lectora/lector saque sus propias conclusiones. Lecturas importantes pueden ser también Jon Sobrino, “El principio misericordia. Bajar de la cruz a los pueblos crucificados”, Santander, Sal Terrae, 1992, Néstor Míguez, Joerg Rieger y Jung Mo Sung, "Más allá del espíritu imperial", BsAs, La Aurora, Federación Argentina de Iglesias Evangélicas, 2016 y Leonardo Boff, “La fe en la periferia del mundo. El caminar de la Iglesia con los oprimidos”, Santander, Sal Terrae, 1980. El libro de Boff se lo debemos a la generosidad y el compromiso de nuestro querido amigo el Padre Carlos Barón, a quien siempre recordaremos con afecto, con respeto y con una sonrisa. La Encíclica Laudato Si del Papa Francisco en https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html. Las citas bíblicas pueden chequearse en https://www.biblia.es/reina-valera-1960.php. El libro de Kohei Saíto, “El capital en la era del Antropoceno. Una llamada a liberar la imaginación para cambiar el sistema y frenar el cambio climático”, Sinequanon, 2022, y una entrevista de Cecilia Barría a Saíto para la BBC, "Estoy intentando crear una nueva imagen del socialismo y el comunismo, porque si siempre pensamos que son dictaduras, la gente no piensa en alternativas a la globalización actual": el filósofo japonés que defiende el decrecimiento económico”, BBC Mundo, 6/10/2024, ver https://www.bbc.com/mundo/articles/cr54344ee0zo. La “Pedagogía del Oprimido” de Paulo Freire, México, Siglo XXI Editores, 2005. Una buena lectura para pensar y enfrentar las alienaciones en la era del capitalismo posmoderno también pueden ser los libros de Byung Chul Han, por ejemplo “Sobre Dios. Pensar con Simone Weil”, Barcelona, Paidós, 2025. Sobre el episodio neotestamentario del centurión que no se siente digno pero tiene fe en Jesús hay varios comentarios y debates, algunos estudiosos plantean la homosexualidad del romano y la posibilidad de que el Maestro haya hecho un milagro respetando lo que hoy denominamos la diversidad. No lo vamos a negar, pero no creemos que la vida sexual sea una preocupación para los romanos de esa época, en todo caso si para un romano cristianizado o en vías de cristianizarse o también para la mirada moral del evangelista, estricto como lo muestran las costumbres heteropatriarcales de la época pero con una relativa apertura hacia la generosidad de Cristo y el cristianismo. El debate continuará, lo que nosotros creemos es que la crítica mesiánica al imperialismo romano podrá tener algún costado moral y sexual pero nunca deja de ser política. Véase por ejemplo Ariel Alvarez Valdés, “¿Hizo Jesús un milagro a un homosexual?”, Revista Criterio Nro 2412, 2015, ver https://www.revistacriterio.com.ar/bloginst_new/?p=10479. El libro de Martha Nussbaum, “Crear Capacidades. Propuesta para el desarrollo humano”, Madrid, Paidós, 2012. Una introducción a este trabajo por Rubén Benedicto Rodríguez, “Martha Nussbaum: Las capacidades humanas y la vida buena”, Revista Turia, ver https://www.ieturolenses.org/revista_turia/index.php/actualidad_turia/martha-nussbaum-las-capacidades-humanas-y-la-vida-buena. La necesidad de diálogos y consensos básicos entre creyentes y no creyentes fue una insistencia del recientemente fallecido Jürgen Habermas, por ejemplo en sus trabajos “Israel o Atenas. Ensayos sobre religión, teología y racionalidad”, Madrid, Trotta, 2001 y “Entre naturalismo y religión”, Barcelona, Paidós, 2006. Para nosotros, autores como Habermas, Karl Otto Apel, Giambattista Vico, William James, Ernst Cassirer, Cliford Geertz, Robert Bellah, Gianni Váttimo, Terry Eagleton, Slavoj Zizek, Enrique Dussel, Byung Chul Han, Luis Garagalza, Boaventura de Sousa Santos, Martha Nussbaum y Raimon Panikkar con su propuesta de una hermenéutica diatópica han sentado las bases de lo que denominamos bi-semiótica, es decir de una ciencia social y cultural hermenéutica y siempre abierta que busca acercamientos y acuerdos entre creyentes y no creyentes sin caer en la lógica ilustrada eurocéntrica, cosa que Habermas intentó evitar, aunque no sabemos si con buena suerte. Por último, la expresión latina Sursum Corda! la tomamos de Alejo Peyret, notable intelectual y educador francés, republicano y sansimoniano, radicado en Entre Ríos en épocas de la Confederación urquicista. Peyret lanzó la consigna de levantar los corazones en las primeras páginas de su trabajo “La evolución del cristianismo” que originalmente fue parte del libro “Historia de las Religiones”, publicado en 1886 y luego editado en forma separada por José Ingenieros para su Biblioteca de La Cultura Argentina en Buenos Aires, en 1917. Recordamos que los escritos militantes de Peyret se dieron en el marco de la disputa entre el estado argentino, gobernado por los liberales roquistas y la iglesia católica de esa época por la promulgación de la ley de educación laica, gratuita y obligatoria. El libro de Peyret fue un arma de lucha de los laicistas: se enmarca en lo que se denomina el primer período, la primera búsqueda del Jesús histórico. Ilustrados, racionalistas liberales y después socialistas empezaron a señalar diferencias entre lo que denominaban el Jesús histórico del Jesús de la Fe, es decir de Jesús de los dogmas teológicos y los rituales eclesiásticos. En varios capítulos, los apuntes de Peyret tienen una profundidad extraordinaria, coincidiendo con los estudios posteriores sobre la vida de Jesús de Nazaret y sobre la historia del cristianismo. Este trabajo que hoy publicamos sobre la Pascua y la utopía de la cruz vacía es fruto de casi tres años de estudio de la obra de Peyret y de los temas abiertos por este autor para la investigación y el debate. En el capítulo XIII, titulado justamente “La evolución del cristianismo”, Peyret llega a afirmar que “es preciso recomenzar el movimiento inicial, dejando para siempre las alucinaciones que echaron a perder entonces la solución religiosa y social, y llevar a cabo la gran síntesis prometida por el mesianismo y equivocada por el cristianismo (Dussel diría por la cristiandad): justicia e igualdad para los hombres todos, para los pueblos todos, libertad ilimitada de conciencia, identificación de la tierra y el cielo, en una palabra una religión científica, por medio de la cual pueden desarrollarse todas las facultades del ser humano”. Más allá del positivismo científico influyente de la época, ¿no anticipa Peyret a varios autores citados en nuestro trabajo?. ¿No articula, en un mismo párrafo, una idea democrática de mesianismo, un diálogo entre Jerusalén y Atenas y una preocupación política, social, cultural y pedagógica para que todos podamos desarrollar nuestras facultades y capacidades?. ¿No será positivo entonces pensar al cristianismo como la necesaria utopía de la cruz vacía?.


Ya lo dijo hace tiempo Eduardo Galeano, la utopía sirve para caminar.


"La utopía está en el horizonte. Me acerco dos pasos, ella se aleja dos pasos. Camino diez pasos y el horizonte se desplaza diez pasos más allá. Por mucho que camine, nunca la alcanzaré. Entonces, ¿para qué sirve la utopía? Para eso: sirve para caminar"








lunes, 23 de marzo de 2026

EL FALCON SE LES QUEDÓ SIN NAFTA (Y LOS ADORNI NO SABEN EMPUJAR): CARTA ABIERTA A LOS DEFENSORES Y CONTINUADORES DE LA POLÍTICA MILITAR

Publicidad - estafa de la dictadura y de los liberales argentinos

...Estos hechos, que sacuden la conciencia del mundo civilizado, no son sin embargo los que mayores sufrimientos han traído al pueblo argentino ni las peores violaciones de los derechos humanos en que ustedes incurren. En la política económica de ese gobierno debe buscarse no sólo la explicación de sus crímenes sino una atrocidad mayor que castiga a millones de seres humanos con la miseria planificada...”

RODOLFO WALSH, “Carta Abierta de un escritor a la Junta Militar”, 24/3/1977

...Según el informe, casi la mitad de los trabajadores (46,7%) dice que ‘ocasionalmente’ se saltea comidas por motivos económicos, un 14,4% lo hace regularmente. El escenario es peor entre los más jóvenes: entre los trabajadores de entre 18 y 29 años, siete de cada 10 (70,7%) se saltea comidas con regularidad en el trabajo...”

ESTEBAN LAFUENTE, “Seis de cada 10 asalariados se saltean comidas por dificultades económicas”

Diario La Nación, BsAs, 11/3/2026

...En el infierno de la pobreza está metido, en la dimensión política, el de la violencia. Existe en determinadas sociedades por medio de la dictadura, señorío de clases y privilegios. Existe también entre naciones poderosas y débiles. El señorío institucionalizado de la violencia genera contraviolencia...”

JÜRGEN MOLTMANN

El Dios Crucificado”, 1972


Verum ipsum factum”

(Lo verdadero es lo hecho)

GIAMBATTISTA VICO


1) La ideologización de la prensa, el discurso sesgado y la banalidad del mal político en las redes manipuladas, las faltas de respeto a la memoria y la reflexión histórica, la mediocridad del análisis partidista y la preocupación por el presente y el futuro de nuestros hijos nos obligan a repasar y repensar la contundente Carta Abierta a la Junta Militar escrita por Rodolfo Walsh el 24 de Marzo de 1977 al cumplirse un año de instalación de la última dictadura cívico-militar (1).


El 50 aniversario del golpe motiva nuevamente un balance de la acción del proceso y un repaso de los discursos, hechos y documentos que siguen probando, como dijo impecablemente el autor de la Carta Abierta de 1977, que lo que ustedes llaman aciertos son errores, lo que reconocen como errores son crímenes y lo que omiten son calamidades.


El 24 de marzo de 1976 las fuerzas armadas derrocaron a un gobierno del que formaban parte, porque eran el brazo represivo de la caótica gestión política de Isabel Perón -quién firmó la designación de Videla como comandante en jefe del ejército el 27 de agosto de 1975- y esa violencia represiva contribuyó al desprestigio del gobierno constitucional. Los militares y quienes estaban en las sombras detras del golpe, no sólo voltearon un gobierno sino que liquidaron la posibilidad de un proceso democrático, ya que había elecciones convocadas para nueve meses más tarde. Con su voto, el pueblo argentino tal vez hubiera remediado los males que el gobierno militar agravó entre 1976 y 1983 y cuyas nefastas consecuencias económicas y sociales llegan hasta nuestros días.


La dictadura hablaba de salvar al “ser nacional”, pero ese discurso tan falso como fanático y fascista lo único que hizo fue “salvar” las ganancias millonarias de los sectores más poderosos de las clases dominantes, de minorías empresariales y especuladoras que profundizaron la explotación del pueblo trabajador, disgregando a la Nación que decían salvar. Obviamente que la única manera de llevara delante semejante política destructiva era prohibiendo los partidos, interviniendo sindicatos, amordazando a la prensa e implantando el terror más profundo que conoció la sociedad argentina en su historia. La liberación del ser nacional estaba en la propuesta del 80 % de las fuerzas políticas y en la conciencia social movilizada, pluralmente, en 1973.


  1. Más de 30.000 asesinados – desaparecidos en siete años de dictadura, miles y miles de torturados, de presos políticos, de robos de bebés, de exiliados y violaciones de todo tipo a los derechos humanos son la cifra desnuda del terror. No podemos decirles el número exacto de víctimas porque desaparecían los cuerpos, enterrados en fosas comunes o arrojados al mar, después de ser vejados, inyectados y maniatados. Algunas de estas fosas han sido encontradas, lo mismo que aquellos cuerpos que el agua trajo de vuelta para dar testimonio del horror. Y todo ésto con el supuesto fin de exterminar a la guerrilla -diezmada a los pocos meses del proceso- con cualquier medio. No podemos creer, no sólo la crueldad y la cobardía de los militares asesinos y sus colaboradores, sino la infinita miseria mental y moral de ustedes, los que defienden y continúan la política militar. Cada vez que por odio ideológico o partidista, por ignorancia, por resentimiento, por brutalidad o por jugar a ser rebeldes impunes en las redes sociales comparten una imagen o frase festejando la dictadura se convierten en seres tan miserables como los propios asesinos. No puede ser que porque estés en desacuerdo con un partido o una ideología, festejes a semejantes bestias que perdieron toda dignidad humana al proyectar esta barbarie. ¿Qué dirías si los que no somos liberales pensamos en hacerle algo de esto a políticos y gobernantes liberales?...No pueden ser tan burros de creer que la memoria histórica pertenece a un partido o a una ideología y por eso se pueden oponer a ella sin pensar un poquito ni asumir en el lugar político que quedan. “El mal no requiere de monstruos sino de personas que dejan de pensar” escribió Hannah Arendt cuando escuchó declarar al jefe nazi Adolfo Eichmann en 1961: esa banalidad del mal es lo peor que le puede pasar a una sociedad. ¿Estamos inmunes y están inmunes nuestros jóvenes a la banalidad del mal en las redes sociales?...

  2. La Junta Militar se negaba a publicar los nombres de los prisioneros, haciendo imposible la defensa legal de los mismos. Además, desarrollaron un libreto reproducido por casi todos los medios donde simulaban enfrentamientos con militantes o fugas de detenidos que en realidad habían masacrado. La estrategia cobarde, cruel y criminal de los militares del proceso queda testimoniada en el Informe Nunca Más de la Conadep -Comisión Nacional para la Desaparición de Personas- que fue documentó la acusación en el Juicio a las Juntas realizado en 1985. ¿Eso que hicieron era “defender a la patria del comunismo internacional”?. En el alegato de ese juicio, el fiscal Strassera explicó lúcidamente que, “en la proclama del 8 de setiembre de 1820 en el Perú, San Martín expresó: «Soldados del Ejército Libertador, no venís a hacer conquista, sino a libertar a los pueblos que han gemido. La ferocidad y la violencia son crímenes que no conocen los soldados de la libertad, y si contra todas mis esperanzas, algunos de los nuestros olvidasen esos deberes, declaro que serán inexorablemente castigados; todo el que robe o tome con violencia, será pasado por las armas… (…); todo exceso que ataque a la moral pública o a las costumbres del país, será castigado hasta con la vida. Soldados, toda la América contempla… (…) Desgraciado el que quebrante sus deberes y sirva de escándalo a sus compañeros de armas. Yo lo castigaré de un modo terrible”.

    El mismo fiscal recordó públicamente para hacer justicia que “el sadismo no es una ideología política ni una estrategia bélica sino una perversión moral”. Y finalizó convocándonos a la responsabilidad de “fundar una paz basada no en el olvido, sino en la memoria, no en la violencia, sino en la justicia” (2). ¿Somos conscientes de esa responsabilidad política, legal, educativa y social?...


  1. En la Carta Abierta de Walsh, en el Informe de la Conadep, en los logros del coraje de Madres, Abuelas e Hijos de los desaparecidos y en tantos testimonios y documentos escritos, orales y visuales tienen pruebas de la barbarie que ustedes defienden creyendose rebeldes o graciosos. Los militares no fueron el árbitro de la disputa violenta entre los “dos terrorismos” (de izquierda y la derecha, como decían) sino que profundizaron la política represiva y económica de la derecha que ya gobernaba antes del 24 de Marzo de 1976. López Rega, ministro de “bienestar social” de Isabel Perón (y antes del Gral. Perón) había fundado la “Alianza Anticomunista Argentina”, una patota de matones fascistas. Rodolfo Walsh escribió con razón en 1977 que “las tres A son hoy las tres armas”. Habría que estudiar políticamente con detalles quienes han sido parte, antes y ahora de esa amplia y no bien caracterizada Alianza Anticomunista (Anti) Argentina y que consecuencias ha tenido para el país la puesta en marcha de sus concepciones ideológicas. Unos cuantos miran para otro lado, pero en 1976 lamentaban la “guerrilla fabril” o pensaron que Videla era “un general democrático”...No se hace falta ser muy inteligente pero si muy necio: el desastre que hicieron está a la vista.


    Nora Cortiñas
    Archivo digital de Perfil


  1. Cómo dijo el autor de la Carta Abierta de 1977, los hechos criminales de la dictadura no son sin embargo los peores sufrimientos que generaron al pueblo argentino. Es en la política económica del proceso dónde se pueden explicar la explicación de los crímenes y la atrocidad más grande de una miseria planificada. Con una política neoliberal que destruyó bienes públicos, industrias nacionales, fuentes de trabajo, salarios y capacidad de consumo, buscaron disciplinar a una clase trabajadora que en 1973, y en forma diversa, había mostrado hasta adónde había llegado su conciencia, su organización y la fuerza movilizada para defender sus derechos y para proyectar una transformación estructural. Las políticas neoliberales continuaron después en forma heterogénea, salvo algunas alternativas que intentaron ser democráticas hasta llegar hoy a producir una Argentina con 300 mil millones de dólares de una deuda externa en buena parte ilegal e ilegítima y con una nueva destrucción de empresas y de empleos que condena a un 60% de la sociedad a estar por debajo de la línea de la pobreza y a la mitad de la población a saltearse alguna comida por día. El número del mal comer o no comer se eleva al 70% si contamos sólo a la parte joven de la población trabajadora. Esa es la consecuencia real del delirio ideológico y político de “achicar el estado para agrandar la Nación o la libertad” según los discursos de cada ocasión. Ningún país del mundo se ha hecho sólido, justo o viable con este tipo de políticas. No se le hace a un país esto que los liberales de antes y de ahora le han hecho a la Argentina. ¿Tanto les cuesta verlo o reconocerlo?...Encima todo este desastre político y social lo hacen en nombre del “esfuerzo” y del “mérito”, aumentando los planes sociales para que no estalle la bronca social y yendose de paseo a Nueva York con sus esposas, pagando su vida política de lujo con la nuestra (3). La gente tiene en 2026 dos o tres trabajos porque la libertad es sólo para los dueños de los precios y de los viajes a EEUU en clase A...¿Porqué no aclararon que el esfuerzo que pedían era para bancarlos a ustedes como nuevos oligarcas?...El falcon verde se les quedó sin nafta hace rato, pero por ahora siguen tirando mientras buena parte de la sociedad mira sus teléfonos. Eso sí, la estamos viendo hace tiempo: los Adorni de la vida son los acompañantes de los falcons verdes que ustedes miserablemente reivindican. Lo más importante acá es que esos sectores sociales que, digamos honestamente, defienden el esfuerzo y el mérito se saquen la venda de los ojos y dejen de echarle nafta o gas a los falcons de la política. También sería importante que quienes dicen ser diferentes hagan el esfuerzo por tomar distancia de los Adornis que tienen en sus filas...


En el lenguaje de su época, Perón dijo en 1950 que para el y su filosofía política no existían otra clase de hombres que los que trabajan y el líder comunista Vladimir Lenin expresó públicamente al comenzar la revolución de los soviets en 1917 que “el que no trabaja no come”...¿Te tengo que explicar los éxitos de la “economía socialista de mercado” de los comunistas chinos?...¿pero a vos te convencieron los Videla, los Martínez de Hoz, los Menem, los Cavallo, los Macri, los Milei y los Adorni de que los “populismos” están contra el esfuerzo? ¿Justamente estos zánganos, chantas y estafadores de la política te convencieron de eso? ¿No les crees pero los bancas igual?...¿Y dónde quedan políticamente tus valores, tu coherencia y tu dignidad?...


La Carta de Walsh es extraordinaria: también describió que el saqueo económico y social incluía el saqueo ambiental. “El río más grande del mundo contaminado en todas sus playas -afirmó el escritor militante- porque los socios del ministro Martínez de Hoz arrojan en él sus residuos industriales y la única medida del gobierno fue prohibir a la gente que se bañe”. La destrucción extractivista ha llegado a límites insoportables e inaceptables en nuestros días. Es un desafío para la Argentina mirar la política soberana de autosustentabilidad que están llevando adelante otros países de Latino – Latidoamérica y el mundo, como la Colombia y una política sustentable para la vida.


  1. El FMI ha dictado la política argentina bajo las gestiones (neo)liberales y hemos quedado empeñados y fundidos. Se pide deuda nueva para tapar deuda vieja en un círculo nefasto y dañiño. La dictadura endeudó al país en más de 50 mil millones de dólares y ese agujero negro devora año tras año nuestros esfuerzos y nuestros recursos. La ley procesista de entidades financieras nunca fue derogada. Ya Alejandro Olmos planteó no pagar la parte ilegítima y usuraria de esa deuda que nadie votó ni eligió pero que sangra nuestra economía. Olmos logró un fallo judicial favorable en el 2000 pero la política no tuvo la dignidad de acompañar la justicia (4). El discurso de la patria, el mérito y el esfuerzo termina con una manga de parásitos viviendo de nuestros impuestos y de especuladores berretas de toda laya: algunos estafan de los lindo, otros timbean en las apuestas digitales organizadas por empresas yanquis y publicitadas por futbolistas argentinos. ¿Vamos ganando?...


Por suerte no todo está perdido: vemos a clubes y deportistas reivindicando memoria, verdad y justicia. Por suerte hay una sociedad que resiste. Los argentinos fuimos otra cosa y merecemos ser otra cosa que patéticos aplaudidores de los Martínez de Hoz y los Adorni.

El final de la serie política está en nuestras manos.

La memoria en el fútbol
Archivo Filo News


Prof. Mauricio Castaldo

Militante gremial

23-3-2026

NOTAS:


  1. La Carta Abierta de Rodolfo Walsh puede leerse por ejemplo en https://www.educ.ar/recursos/129063/carta-abierta-de-rodolfo-walsh-a-la-junta-militar y el Informe Nunca Más en http://www.derechoshumanos.net/lesahumanidad/informes/argentina/informe-de-la-CONADEP-Nunca-mas.htm

  2. 22 mil desaparecidos y reconocían los militares entre 1975 y 1978 según lo recuerda una nota de Análisis Digital titulada “Los datos de la dictadura argentina: 30.000 desaparecidos, 800 centros de detención y 1.200 condenados”, Paraná, Entre Ríos, 22/3/2026: https://www.analisisdigital.com.ar/interes-general/2026/03/22/los-datos-de-la-dictadura-argentina-30000-desaparecidos-800-centros-de-detencion-y-1200-condenados . El alegato de Strassera en "“Señores jueces, nunca más”: el discurso completo de Strassera en el juicio a las Juntas", La Nación, BsAs, 20/3/2026: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/senores-jueces-nunca-mas-el-discurso-completo-de-strassera-en-el-juicio-a-las-juntas-nid20032026/

  3. Ya a mediados de 2024, un Informe de la UCA alertaba: “Alarma por la pobreza: más del 54% de los argentinos vive en condiciones precarias”, Página 12, BsAs, 8/7/2024: https://www.pagina12.com.ar/750567-alarma-por-la-pobreza-mas-del-54-de-los-argentinos-vive-en-c/ . Sobre el salteo de comidas, ver Esteban Lafuente, “Seis de cada 10 asalariados se saltean comidas por dificultades económicas”, BsAs, La Nación, 11/3/2026: https://www.lanacion.com.ar/economia/seis-de-cada-10-asalariados-se-saltea-comidas-por-dificultades-economicas-nid10032026/ y sobre el aumento de los planes sociales por parte de los liberales “libertarios”, ver “Era Milei: En dos años crecieron los planes sociales mientras cayeron salarios y empleo”, Dos Bases – Minuto Uno, 20/1/2026: https://www.dosbases.com.ar/2026/01/era-milei-en-dos-anos-crecieron-los-planes-sociales-mientras-cayeron-salarios-y-empleo/

  4. Sobre el planteo de Olmos, ver Felipe Pigna, “La causa Olmos y un fallo contra la deuda externa de la dictadura”, Archivo digital de El Historiador, https://elhistoriador.com.ar/la-causa-olmos-y-un-fallo-contra-la-deuda-externa-de-la-dictadura/




domingo, 29 de diciembre de 2024

¿CUÁNDO DEJAREMOS DE VERNOS COMO LOS BUENDÍA?

 -Una mirada sobre Cien años de Soledad en Netflix-


1) LITERATURA, STREAMING E HISTORIA

Muy interesante la primera temporada de “Cien años de soledad” en Netflix. Confieso haberla empezado a mirar con el prejuicio de estar frente a un negocio más de esa plataforma norteamericana, ahora con la obra de un grande de la literatura latino – latidoamericana, prejuicio recargado además porque horas antes pude leer una crítica despiadada a esta puesta en escena en el instagram del diario El País de Madrid. Por suerte, no era tan malo como lo pintaban, y si bien está claro que no hay que pedirle al cine o a la producción de series para plataformas que sea exactamente igual a la Literatura o a la Historia, no dejamos de mirar con cierta desconfianza el camino artístico y siempre  -aunque haya gente que por opción personal no quiera hablar de esto- ideológico que traza el creador o adaptador. El resultado es positivo, interpelante, movilizador.

Mi lectura juvenil del libro de García Márquez -allá por 1995/96- fue más bien existencialista. Yo recién empezaba el profesorado de Historia y disfruté de una obra divertida, desopilante en algunas páginas y para mí en ese momento, crítica de ciertas costumbres sociales en las que nos movíamos. Si me quedó una idea de drama social, de tiempo circular de las frustraciones populares, y esa idea quedó ratificada ahora que vi la serie, pero ya con una mirada más amplia de nuestra historia, de la política y con una dirección creo más clara de la reflexión sobre el sentido de “Cien años”. Cuando falleció el Premio Nobel Colombiano, en abril de 2014, escribí unos apuntes en internet dónde me preguntaba porqué no había por ejemplo una novela de García Márquez sobre la Revolución Cubana, siendo conocida su amistad pública con Fidel Castro. Hoy intentaré volver sobre ese tema.

Miré la primer temporada de la serie con 23 años de trabajo docente y con mucha más formación que aquel jovencito pretendida y necesariamente rebelde frente a la Argentina menemista. Pude apreciar el trabajo artístico, tanto del escritor como de los directores ahora, desde un punto de vista tanto o más histórico que existencial y social. La serie me hizo pensar no sólo en los dramas y tragedias amorosas, vitales, cotidianas si no en las grandes contradicciones y limitaciones de la historia política latinoamericana.

2) SÍMBOLOS DE LA SOLEDAD POLÍTICA LATINOAMERICANA

...Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento en las redes sociales,
el incansable Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota
en que su padre lo llevó a conocer la cancha de fútbol... Tiempo antes había
hecho un descubrimiento paradójico mirando series de plataformas:
todo -aunque no lo parezca, aunque haya grandes similitudes- era irrepetible
desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años
de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra...”
Versión libre del adscripto para una posible versión de
Doscientos años de soledad” 

LA DIALÉCTICA MACONDINA: En cada capítulo de la serie iban apareciendo personajes y situaciones que no pude dejar de pensarlas como símbolos de nuestra historia y de nuestra cultura. Así, la fundación de Macondo y sus primeros pasos como pueblo me hicieron reflexionar sobre la contradicción pasada y presente de nuestra subjetividad política como latino – latidoamericanos: la intención utópica de fundar pueblos libres, autónomos -la hermosa música afro y afro-criolla de la serie era, a su manera, la música de las repúblicas de los quilombos, de esos negros y negras que se escapaban de la esclavitud en nuestra macro-región- y por otro lado -por el mismo lado, pero desde otro costado- una subjetividad colonial, colonizada, copada por los intereses, las lógicas desgraciadas y las violencias de la civilización moderna europea. Somos esa subjetividad política y social contradictoria, utópica por un lado y colonizada por el otro, al mismo tiempo. Queremos la libertad y la autonomía de Macondo pero nos enloquecemos, o nos enloquecen, o las dos cosas, con la búsqueda de las fórmulas de la alquimia, en sus formas actuales. Los inicios de Macondo me llevaron a recordar el concepto de barroco latinoamericano, elaborado por el estudioso ecuatoriano -nacionalizado mexicano- Bolívar Echeverría. Claro está que esa resistencia social y cultural mestiza, muy nuestra, enfrenta una complejidad y unas tensiones más que complicadas. Macondo aparerece por momentos como una experiencia social de lo podríamos definir barroco latinoamericano tardío, pero es una experiencia que queda disciplinada, dominada por la formación de nuestros estados nacionales (1850-1900) modernos, burgueses, burocráticos, oligárquicos, liberales - conservadores.

FORMAS DE LA ALQUIMIA: La figura de Melquíades, el gitano, es un símbolo de la racionalidad instrumental alquimista. La ciencia como gitana de la vida moderna es una idea provocadora, si cuidamos la apreciación respetuosa de la cultura gitana. Melquíades aporta racionalidad para seguir superando supersticiones en Macondo pero también trae la ilusión alquimista, el anhelo intenso de encontrar la fórmula para llegar al oro fácil -la pucha si no es la ideología colonial-, al enriquecimiento rápido, al realismo mágico capitalista. Los diálogos entre el primer Buendía de Macondo y Melquíades son uno de los ejes simbólicos más fuertes y profundos de la serie.

Desde aquel gitano literario al presente, podemos pensar las variadas formas que el alquimismo ideológico ha adoptado en nuestra región y en el mundo globalizado: votar candidatos tan psiquiátricos como algún Buendía para llegar a la dolarización de una economía sin pensar las consecuencias, volverse adictos a las apuestas digitales, jugar con bit-coins, con seguidores en Youtube y en las redes, proyectar startups, usar “inteligencia artificial”, soñar manijeado con ser Maradona o Messi sin estudiar, sin trabajar -en medio de una economía política hegemónica nefasta que conspira contra el trabajo digno-, sin defender valores democráticos...hay tantas formas de alquimismo ideológico y social. Las biotecnologías avanzan con clonación y robótica: Yuval Harari nos avisa que nuestra especie hoy se cree el Homo Deus. “El Alquimista” incluso ha sido el título de un exitoso libro de autoayuda de Paulo Coelho. ¿Tan lejos estamos de José Arcadio Buendía?. Por otro lado, no podemos olvidar el dato histórico que una parte importante de la ciencia europea moderna empezó como experimento alquimista: ahí está la biografía de Isaac Newton para confirmarlo. La racionalidad científico – técnica occidental no está tan lejos en la historia de las ferias gitanas, mal que les pese a las y los fundamentalistas del viejo y nuevo positivismo.

GESTOS DECOLONIALES: Hay escenas de la serie que podemos pensarlas en clave decolonial, por ejemplo cuando Ursula encuentra los caminos que unen a Macondo con el mundo junto a un grupo de nativos. De todas maneras, el símbolo fuerte de la opresión es la niña nativa abandonada y adoptada, que come tierra por las noches: el ensayista argentino Bernardo Canal Feijóo supo hablar -en términos psicoanalíticos- de la forclusión, de ese rechazo ideológico y cultural “moderno” al sufrimiento de los pueblos originarios que quedó en el inconsciente de nuestro folklore y nuestra cultura. En Macondo, esa forclusión se paga con un insomnio permanente y al no dormir para vivir trabajando y pensando en acumular bienes y riquezas. Forclusión y plusvalía perpetua, no dormir y trabajar todos los días para que otros, para que un grupo de políticos, empresarios y mafiosos de la clase dominante se enriquezcan a costa del pueblo mientras hacen el verso de “seguir haciendo un esfuerzo”: “Cien años” se transforma aquí en una gran denuncia al delirio del capitalismo posmoderno y de los discursos neoliberales.

Arcadio Buendía, el improvisado maestro de escuela que se transforma en jefe político y militar liberal en la guerra civil, se inspira en una imagen de Napoleón Bonaparte para vestirse. ¿Es una crítica al militarismo eurocéntrico moderno o es una ironía literaria y ahora cinematográfica contra las pretensiones estratégicas de este Buendía al que se le suben todos los humos en la patética lucha política?...¿O es un poco las dos cosas?... Las batallas entre liberales y conservadores católicos son batallas latinoamericanas entre dos variantes, dos opciones del mundo ideológico europeo, colonial e imperialista que, como se ve, sangraron a nuestros pueblos para poco y nada. Eso sí, las impresentables contradicciones de estos liberales napoleónicos -que no demoraran más tarde en entenderse con los conservadores contra las “amenazas” de los obreros socialistas y comunistas- nos remiten a “El Mito Liberal” del intelectual marxista argentino Héctor P. Agosti.

DOSCIENTOS AÑOS: Hay otras escenas simbólicas, sintomáticas, proféticas. Del daguerrotipo a las selfies, las y los seres humanos idiotados por la tecnología del mercado, pasaron de querer capturar a Dios en una imagen a tratar de verse como dioses con filtros digitales o fotoshop... El gitano Melquíades capaz tenía más sentido común que nosotros... Hay mucho más para hablar en esta primera temporada de la versión plataforma del libro de García Márquez: el amor libre y las pasiones contra las convenciones sociales -la potencia del deseo tropical-, los dramas existenciales -la tremenda muerte de la chica embarazada-, los guachos – gauchos de la vida popular, Ursula como símbolo del sentido común que tenían nuestras madres y abuelas, las madres de la sociedad patriarcal del deber pero con suficiente coraje para forjar sus espacios de autonomía y decisión, y Aureliano, ese Leandro N. Alem colombiano luchando, muchas veces en soledad, por un liberalismo político y por una democracia formal que nunca llega, y que ni sus propios correligionarios terminan acompañando... Doscientos años son ya, más de doscientos, de independencia política latino – latidoamericana del imperio español y sin embargo la soledad política continúa. ¿De qué soledad son tantos años? De la soledad de la subjetividad política colonizada, individualista, en cualquiera de sus formas ideológicas.

3) LOS RIESGOS Y LA SUPERACIÓN DEL REALISMO MÁGICO:

La serie basada en la obra de García Márquez es un hecho positivo, lo mismo que la versión Netflix de Pedro Páramo de Juan Rulfo. Ojalá despierte más interés por la literatura y la cultura latidoamericanas, y ojalá movilice la reflexión crítica sobre nuestra historia, nuestra política y nuestra vida ideológica y social. Ha sido importante que los hijos del gran escritor condicionen a la empresa de streaming a producir todo en Colombia: es importante que no se pierda la soberanía cultural frente a los intereses del espectáculo. Habrá cosas que se escaparan al condicionamiento respetuoso: una escena amorosa, secundaria tal vez en el libro puede transformarse en una escena más que erótica en la pantalla, porque la ideología Netflix no resignará ciertas cosas, pero bueno, es parte de las reglas del juego.

Gabriel García Márquez escribió “Cien años de soledad” en medio de los interminables enfrentamientos políticos y sociales que frustraban el desarrollo humano en Colombia en los años ´60. Conflictos parecidos nos han hecho mucho daño a todos en toda la región. Podemos pensar esta gran novela como una crítica irónica y creativa a la situación, cuando ya todo el continente hablaba de la Revolución Cubana, triunfante en 1959 y movilizadora de esperanzas y militancias juveniles, populares y realmente revolucionarias. No hubo ficción del Gabo sobre la revolución conducida por su amigo Fidel Castro porque su decisión literaria fue que la lucha revolucionaria no era una ficción. Las extraordinarias “Notas de prensa” del autor de “Cien años” son el necesario complemento a la lectura de su literatura: sus ideas políticas, progresistas y democráticas están muy claras en estas notas. El denominado “realismo mágico” corre su riesgo: para gente sin mucha formación puede dejar la imagen de nuestra región como un show cultural bizarro y patético, mediocre y sin salida. José Pablo Feinmann supo llamar la atención sobre este riesgo artístico, tan a gusto de la mirada eurocentrada o globalizada. ¿Cómo hacer para dejar de vernos como los Buendía? Es decir, para forjar otra imagen política y cultural latidoamericana y para nosotros mismos dejar de vernos con la mirada colonial – neocolonial...

UN QUILOMBO LINDO, MÁS ALLÁ DE MACONDO: Colombia hoy nos da el ejemplo de un aprendizaje político y cultural. Uno lee o mira los avances del gobierno del Pacto Histórico encabezado por Gustavo Petro y Francia Márquez y no puede sino aplaudir algunas medidas que buscan superar una larga soledad. Lo dijimos hace poco en una charla en Concepción del Uruguay: “en este mes de Julio de 2024, leímos en el twitter -la red X- del Partido Comunista Colombiano dos noticias muy destacables del proceso político de ese país hermano. Por un lado, el Presidente Petro, insta al nuevo Ministro de Educación Daniel Rojas -quien antes estaba a cargo del ente nacional encargado de las expropiaciones a los narcotraficantes- a “romper dentro de su ministerio y de la educación superior las deficiencias de la misma, que convierte a los colombianos en obreros y obreras de un sistema en dónde unos hacen las ganancias y los demás trabajan para ellos”. Por su parte, la Ministra de Agricultura y Desarrollo Agrario Martha Carvajalino, afirma al entregarle tierras expropiadas a cien familias campesinas en el marco de Reforma Agraria que, “la hoja de coca fue su sustento, hoy siembran alimento de verdad”, y convoca a todos a “asumir la reforma agraria para una Colombia Potencia Alimentaria y Potencia Mundial de la Vida”. Redistribución justa de la tierra en un marco político y educativo popular, multicultural, originario, afro criollo, feminista y ecologista como parte de un proceso difícil y complejo de revolución democrática -atacado permanentemente por los medios y las redes sucias del poder dominante resentido”. El pueblo profundo de Colombia parece empezar a dejar de comer tierra. ¿Qué escribiría hoy el Gabo? ¿Quién hará alguna serie sobre estos hechos tan o más extraordinarios que los que sucedían en Macondo?...Colombia nos muestra el camino actualizado de los quilombolas y de la tierra sin mal. Citando al filósofo italiano Gianni Váttimo, dijimos en “La Señorita Renée” que, “...sin utopías, sin proyectos grandes, la historia es pura repetición. Incluso desde un punto de mirada filosófico, el ser acontece en la medida en la cual hay novedades, hay transformaciones de los sistemas sociales, de las relaciones de producción…”

SER O NO SER UTOPÍA: ¿Dónde estaba la utopía en Macondo para no vivir repitiendo frustraciones y fracasos? ¿En la idea original de un pueblo autónomo, liberado de políticos burócratas, de violencias instituciones e ideológicas y de dogmas religiosos conservadores? ¿En el amor familiar abierto a las adopciones interculturales? Lo cierto es que el pueblo colombiano entendió que tal vez la literatura es la verdadera alquimia universal y que la lucha política y social debe ser algo diferente a una búsqueda alquimista. Es la generación de acontecimientos colectivos profundamente democráticos y transformadores las que superar los ciclos de opresión, supervivencia, dramatismo y resistencia en todas sus formas. ¿Dónde está nuestra utopía política concreta hoy para no ser como los Buendía? Y no es una pregunta para buscar lejos o para caer en un imposible: miremos la valentía y la constancia de tantas organizaciones del campo popular, la economía social, los movimientos de derechos humanos, las mujeres contra el machismo, los pueblos originarios, los jóvenes por las universidades y la educación, el compromiso del arte y la cultura, los colectivos ambientalistas que son una gran esperanza...¿Qué falta para encontrarse y ser utopía?...

Mauricio Castaldo



Brindemos contra la peste de la soledad

Culminamos el año con la Gabomanía desatada por culpa de la serie Cien años de soledad, que obviamente ha originado diversas reacciones. Cada una de las decenas de millones de personas que hemos leído la novela, en cualquiera de los cincuenta y tantos idiomas diferentes en que ha sido traducida, teníamos nuestra propia y muy particular serie en el imaginario.

Por: Jaime Cedano Roldán

Pero realmente la invitación de esta columna es a que, mirando el contexto político mundial, hablemos de la estrecha relación que existe entre la novela y el discurso “La soledad de América Latina”, que García Márquez pronunciara en Estocolmo en 1982, al recibir el Premio Nobel. Un discurso, que, como el libro, es necesario volver a leer, o hacerlo por primera vez si aún no se ha hecho. Macondo y siete generaciones de sus familias fundadoras sufrieron cien años de soledad, de guerras fratricidas, de pestes, de olvidos y derrotas. Pero no era solo una terrible realidad colombiana, lo era también de toda nuestra América Latina, andina, amazónica y caribeña...

P.C. Colombiano - Leer Completo