“En la Biblia está la
historia de la humanidad y sus
conductas
paradigmáticas”
RENÉ
KRÜGER, entrevista de
Hugo
Schira en Paralelo 32,
Crespo,
E.Ríos, 9/7/2019
“Eleazar, uno de los
principales maestros de la Ley,
ya anciano y de noble
aspecto, fue obligado,
abriéndole la boca, a la
fuerza, a comer carne de
cerdo. Pero el prefirió
una muerte honrosa a una
vida infame”
2
MACABEOS 6, 18-19
LA
BIBLIA Latinoamérica
“Esas granjas son el
infierno”: la crítica de
Soledad Barruti sobre el
posible acuerdo porcino
entre Argentina y China
Facundo
Mesquida, INFOCAMPO,
21/7/2020
https://www.infocampo.com.ar/
“La
reacción humana normal frente a un gran logro cultural
como
la Biblia es hacer lo que los filisteos hicieron con Sansón:
reducirlo a la impotencia y
luego encerrarlo en un molino,
para
eliminar todas las agresiones y los prejuicios.
No
obstante, tal vez incluso allí pueda volver
a
crecer su cabello, como el de Sansón”
NORTHROP
FRYE, “El Gran Código. Una lectura
mitológica
y literaria de la Biblia”
Este 17 de Julio participamos
en una charla virtual organizada por el Equipo Diá-Logos de
actualización teológica no convencional donde el Prof. René
Krüger, docente jubilado, religioso referente de la Iglesia
Evangélica del Río de la Plata y estudioso radicado en Gualeguaychú
realizó un análisis general de lo que se conoce como Literatura
Intertestamentaria, es decir, el repaso de los contenidos de aquellos
textos escritos en un período de transición entre el Antiguo y el
Nuevo Testamento bíblicos y que no han sido considerado canónicos
por los cultos católico, reformado y judío. Nos llamó la atención
que en el Cuarto Libro de los Macabeos, el o la autora pensara la
resistencia de esos judíos del Siglo II aC a la violenta imposición
imperial seléucida como una forma de triunfo de la razón
soberana, tal como lo caracterizaron los historiadores antiguos
Eusebio de Cesarea y Flavio Josefo. El Prof. Krüger invitó a
relacionar la concepción de este escriba de 4Mac con la filosofía
estoica. Para el estoicismo griego, la razón humana puede y debe
controlar las pasiones y los miedos en la lucha cotidiana por una
vida sabia, equilibrada, natural y justa. El autor de 4 Macabeos
articula una interpretación propia del estoicismo con el respeto
incondicional a las leyes de la Torá, a las leyes divinas que -según
su fe- Moisés transmitió al pueblo de Israel.
Una
de esas leyes sagradas indica no comer carne de cerdo. Tanto
en ese Cuarto libro Macabeo como en el primero y el segundo, se habla
claramente del rechazo del pueblo judío a comer comidas impuras. El
sabio Eleazar llega al martirio en esa afirmación: prefiere la
muerte antes que comer la carne de cerdo que los imperialistas
helenos le ponen violentamente en la boca (4 Mac 5, 27-28, y 2Mac 6,
18-20). El anciano Matatías y sus hijos Judas, Jonatan y Simón
organizan una guerra de guerrillas revolucionaria -proceso realmente
histórico- contra ese poder colonialista y contra sus aliados
internos en el pueblo judío, repudiados política y moralmente como
renegados (véase por ej, 1 Mac 9, 25). En el mismo momento que
estamos leyendo los cuatro libros Macabeos, nos enteramos que los
gobiernos de Argentina y China están pensando en un acuerdo para que
nuestro país multiplique por millones la producción de cerdos para
abastecer
a ese nuevo coloso imperial afectado ¿providencialmente? por el
inicio del coronavirus primero y por la peste porcina después. La
sólida investigadora argentina Soledad Barruti denuncia el potencial
ecológica, cultural y alimentariamente destructivo que este acuerdo
puede tener para nuestro pueblo, diciendo que esas granjas
agroindustriales son “un verdadero infierno”. La
razón macabea reaparece metafóricamente en el Siglo XXI.
Por su parte, la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT)
protesta públicamente y afirma con justicia que no queremos ser ni
chiquero del mundo ni el pueblo más fumigado y envenenado. De los
cerdos globalizados de la época de los sucesores imperialistas de
Alejandro Magno a las actuales chanchadas políticas y empresariales,
la historia humana parece dar otra vuelta en espiral.

El
antropólogo norteamericano Marvin Harris proyectó
el origen ecológico de ciertos mitos y rituales religiosos y
culturales. Sobre la no consumición judía y musulmana de carne de
cerdo, expresó que además de la idea de impureza que rodea a esos
animales, había una explicación ambiental para esa prohibición: en
esas regiones del Oriente Medio, el cerdo era ambientalmente
un lujo innecesario y hasta un competidor de recursos vitales para
los seres humanos. La
razón ecológica parece estar entonces al principio de esas
costumbres bíblicas y la razón ecológica parece interpelarnos de
nuevo ante la actual violencia idolátrica y fetichista de la
economía capitalista de mercado. El triunfo de la resistencia armada
macabea contra los opresores y su consumismo culturicida hoy se
conmemora en cada fiesta judía de Hanukkah,
ocho días de júbilo en el mes de diciembre. Hay estudiosos que
relacionan también esta celebración con los ciclos de la naturaleza
y su correspondencia agraria y productiva. Soberanía política,
económica, cultural, religiosa y alimentaria y respeto a la Madre
Naturaleza: el significado histórico y espiritual de Hanukkah
no puede ser más profundo. En el calendario cristiano, el día de
los santos macabeos mártires se conmemora el Primero de Agosto. En
Nuestra América-Abya Yala, esta fecha es el Día de la Caña con
Ruda, de nuestro propio encuentro con la naturaleza y con la historia
cultural y mística legada por el pueblo guaraní y por los que
vinieron después y respetaron ese legado. Razón de lucha macabea,
Hanukkah
sin muros ni opresiones -porque
el islam y la multiculturalidad palestina tienen la misma raíz
ecológica-
y gran trago de Caña con Ruda suponen un posible bello encuentro
temporal
liberador de las éticas de los pueblos y de la Tierra.
DESAFÍOS
DE LA RAZÓN PIADOSA
“...Por ser el placer y
el dolor como dos árboles que crecen
en el cuerpo y en el alma,
son muchos los retoños de estas
pasiones, y la razón, como
labrador universal, los limpia a
cada uno de ellos, los
poda, los mantiene sujetos, los riega,
hace que el agua les llegue
a todas partes y domestica asi
los bosques de las
inclinaciones y pasiones...”
4
Mac 1, 28-29
LA
BIBLIA GRIEGA SEPTUAGINTA
“...Pero
mientras que el filósofo idealista sostiene que el individuo
sólo
se puede realizar en
el progreso histórico de la Razón,
el
teólogo se acerca a una visión estoica en la que cada uno
tiene
que luchar por afrontar los contratiempos que comporta vivir”
PEDRO
GARCÍA CUARTANGO
“Paul
Tillich, el inefable valor de mirar la nada de frente”
ABC
Madrid, 31/10/2018
Para
el repaso de los cuatro libros Macabeos seguimos la Biblia
Latinoamericana y la Biblia Griega. Como aclara Mercedes López
Salvá, “los libros 1 y 2 de Macabeos son considerados
deuterocanónicos, es decir, están aceptados por la Iglesia
católica, pero no por las protestantes ni por los judíos. Los
libros 3 y 4 Mac, por su parte son considerados apócrifos también
por los católicos; el concilio de Trento los declaró no canónicos.
Sin embargo, la iglesia oriental aceptó 3 y 4 Mac, como lo
demuestran el hecho de que estén incluidos en las biblias oficiales
griegas y eslavas”. En
la Biblia católica leemos los dos primeros libros de Macabeos y en
la Griega -la
Septuaginta o Biblia de los 70 sabios judíos convocados por
la Alejandría egipcia a compilar en griego esas escrituras
sagradas-,
el tercero y cuarto. La
hipótesis de los exégetas es que los cuatro textos tienen autores
diferentes, y esos escribas fueron judíos -o judías- helenizados en
diferentes grados y
en diferentes momentos,
que
hicieron versiones, interpretaciones
o resúmenes de la historia legendaria de
los guerreros macabeos
escrita por Jasón de Cirene, por
lo menos en 1ro y 2do de Macabeos.
3
Mac, por ejemplo plantea una solidaridad social entre griegos y
judíos de Jerusalén frente a los violentos abusos del poder
seléucida. Frente
a la oferta de ciudadanía política
griega forzada por parte del rey Antíoco IV
a los judíos, se da por abajo una convivencia y un respeto -una
ciudadanía social y moral-
entre griegos y judíos (3
Mac
3, 8-10 y 21).
Es una de las pocas veces que, en estos libros, la providencia divina
parece darse en el encuentro entre diferentes y no solamente en la fe
y costumbres de un solo pueblo.
En
4 Mac el autor o la autora nos plantea que la razón, entendida como
razón piadosa, como razón basada en el respeto a la Torá, triunfa
sobre las pasiones como el miedo o los deseos corrientes. El martirio
de Eleazar y los siete hermanos seguidores de la resistencia macabea
junto a su madre es explicado y glorificado como un triunfo de la
razón piadosa. La propia idea de sacrificio por la fe, como la de
resurrección aparecen por primera vez en la Biblia a través de
estos libros históricos. Quién
escribió 4 Mac nos invita a diferenciar entre razón, pasiones y
pasiones de la razón. Al olvido y la ignorancia los coloca en esta
última categoría. Borges
seguramente estaría de acuerdo en considerar
pasión racional al
olvido. La
razón entonces puede dominar las pasiones del cuerpo pero no las del
alma (4 Mac 3,
1-5).
Es muy interesante pensar estas potencias,
límites
y paradojas
de la razón humana,
como
así también pensar esta línea de reflexión de 4 Mac en la
historia de la razón occidental. Puede pensarse la fe sin manchas de
Eleazar, quién reafirma su decisión de morir sin contaminarse
alimentariamente y aceptando el debate sobre la relatividad de la
vida eterna (4 Mac 5,
16-24),
como
un paso en
el camino de
diálogo entre fe y razón que se dará en
la escolástica llegando hasta las filosofías y teologías
contemporáneas: es la razón práctica y moral de Kant pero
todavía sin despegarse de su razón pura melliza, y es el salto de
fe de Kierkegaard y la razón ontológica de Paul Tillich, pero sin
asumirse como pasión infinita. Es
tal vez la racionalidad comunitaria sujeta a valores, tal como lo
señaló Max Weber, pero sin pensar una racionalidad paralela
o alternativa sujeta
a cálculos, intereses y fines. En
el mundo moderno, la racionalidad instrumental
hegemónica irá tomando distancia de la fe instituida
-que
no podía ni puede dejar de provocar rechazos con sus arbitrariedades
y abusos-
y después también de toda moral comunitaria llegando
por esta vía sin
frenos
al precipicio de nuestra sociedad de riesgo global.
En
este cuarto libro Macabeo, la razón piadosa es sinónimo de virtud,
prudencia y sabiduría. El
o la escriba piensa que los mártires muestran que la razón es más
fuerte. Probablemente haya que diferenciar el “es” del “debería
ser” en las batallas cotidianas de cada ser social humano. En
las batallas
del ser,
batallas ideológicas, morales y psicológicas que
afronta permanentemente
el
coraje de ser,
no cualquiera es un macabeo, no cualquiera es un revolucionario. En
4 Mac la recta razón condena la avaricia y la usura, el atropello a
los ciclos naturales, el liberalismo familiar y “no considera
paradójico que la razón venza la enemistad por medio de la Ley
cuando se abstiene de talar los árboles y de dañar las cosechas
cultivadas de sus enemigos” (4 Mac 2,
13-14).
No
sale del contexto patriarcal de
su época,
pero hace un elogio más allá de los géneros establecidos cuando
glorifica el sacrificio de esa madre macabea “más fuerte que un
hombre” (4 Mac 15,
29-30).
A esa misma madre se la aplaude en el 2do Libro de Macabeos
subrayando su “decisión varonil” (2 Mac 7,
21).
En
este cuarto libro no se habla de las guerrillas de Judas y de sus
hermanos, pero si queda claro que el tema alimentario, la soberanía
alimentaria y ritual -el rechazo a la comida impura de los cerdos- es
un eje fundamental que está presente en los cuatro libros.
¿Puede
hablarse de razón macabea más allá de los martirios e incluir toda
la lucha popular?. La
crueldad política y militar está presente en toda esta historia
bíblica, y no solamente de parte de los opresores seléucidas o
egipcios: al fuego inquisidor extranjero, los macabeos respondieron
con fuego purificador (triste
y lamentable por ejemplo el episodio del ataque macabeo a la ciudad
multicultural de Caspín en
2 Mac 12, 13-15).
La
razón macabea antigua
es un razón de doble filo:
soberana desde
el punto de vista moral,
cultural y alimentaria por un lado y fundamentalista, ortodoxa y
violenta por el otro. Hay momentos de esta lucha en que los lados no
se distinguen con claridad. ¿En
qué momento histórico la violencia política
deja de ser legítima en la defensa de la fe y de la ley comunitaria?
¿Cómo incluir al otro o los otros y otras en el plan divino?.

LA LUCHA DE CLASES EN EL
LIBRO. PROGRESO, OTREDAD Y REDENCIÓN
“¿Qué es la religión?
El inextinguible impulso, mantenido
contra la realidad, de que
ésta debe cambiar, que se rompa
la maldición y se abra
paso la justicia”
MAX
HORKHEIMER
“Anhelo
de Justicia.
Teoría
Crítica y Religión”
La noción de macabeo
probablemente provenga del arameo “maqqaba”, que significa
martillo. Este era el seudónimo de Judas, el líder revolucionario
que sucedió a su padre Matatías, en la resistencia contra los
herederos políticos de Alejandro de Macedonia. La historia de los
macabeos, en sus cuatro libros, es muy rica en hechos, afirmaciones,
paradojas y reflexiones. En primer lugar, el concepto de pueblo para
la rebelión macabea es un concepto de clase. En varios capítulos de
este proceso histórico y bíblico queda claro que el pueblo
trabajador y humilde judío era el que resistía, junto a sus
conductores macabeos, de la opresión del imperio extranjero y de sus
aliados de la clase alta regional. Ya Northrop Frye nos llamó la
atención de que en varios pasajes de la Biblia puede asociarse la
noción de Israel a pueblo proletario. Jerusalén, durante el reinado
de Antíoco IV, “se convirtió en una colonia de extranjeros y
extranjera para sus hijos” (1 Mac 1, 38). Los enemigos no
respetaban las costumbres judías, ni la comida, ni el Templo, ni el
día sagrado del Shabbat. Para muchos estudiosos, el tiempo sagrado
del sábado judío, liberado de las obligaciones terrenales
cotidianas, puede ser visto como una de las primeras afirmaciones por
los derechos humanos. Liberar nuestros tiempos vitales de la
dominación consumista, administrativa y productivista sigue siendo
un reclamo del pensamiento autonomista. Los mercaderes de la región,
los sirios y los filisteos iban a comprar como esclavos a los
israelitas a la administración imperial (1 Mac 3, 41). Al traidor
Alcimo lo ayudan “los dueños del país de Judea” (1 Mac 7,
21-22). Muerto Judas Macabeo, “Báquides y los renegados se hacen
dueños del país” (1 Mac 9, 25). Hay una lucha de clases en el
Libro. Ningún militante macabeo espera la providencia divina:
reflexiona que debe participar humildemente en los designios del
Cielo. Así, el estratega Judas dice con fuerza a sus partisanos que
deben por un lado recordar a sus antepasados, los héroes de la fe
como Moisés señalados por la Torá, que superaron con la ayuda del
Dios-Yahvé momentos dramáticos y que “si Dios quiere, se acordará
de su alianza y los derrotará” (1 Mac 4, 8-11). Claro está que el
líder macabeo convoca igual a actuar sin esperar. Y a los triunfos
de la resistencia se suman tácticas geopolíticas, como por ejemplo
un acuerdo con la república expansiva romana. 1 Mac elogia esa
república imperial “en la que ninguno se ciñe la corona” (1 Mac
8, 14). La razón política macabea parece intuir y anticipar aquí
una razón de estado, concepto que dieciséis siglos después el
florentino Maquiavelo producirá en sus reflexiones sobre el
historiador romano Tito Livio.
El
inspirado discurso del Judas rebelde expresa una fuerza mesiánica. A
principios del siglo XX, el filósofo y crítico alemán Walter
Benjamin pensó en sus Tesis sobre el concepto de Historia que en
cada época del mundo hay una “fuerza mesiánica débil” en
aquellos movimientos sociales dispuestos a la pelea por la
emancipación. Es una fuerza latente
en medio de
la debilidad social y es una posibilidad incierta, pero esa fuerza
cultural y espiritual está presente. Frente al tiempo cronológico
del poder, de la dominación, de la rutina, de
la mala memoria y/o del olvido cultural
y de la explotación continuada, hay un tiempo latente, un
tiempo-memoria de las luchas y de los que han quedado en el camino
combatiendo
por la justicia, que no se ha terminado. La
organización revolucionaria, con una conciencia histórica y
espiritual profunda, puede dar “un salto de tigre al pasado”
-jetztzeit-
y hacer estallar el tiempo maquínico del presente construyendo un
tiempo histórico distinto. La liberación política y espiritual
será una rememoración y una reparación con las víctimas
históricas de las luchas. No habrá progreso auténtico, dice
Michael Löwy repasando las Tesis de Benjamin, sin redención de
todos los que sufrieron en el camino y de todos los que sufren en el
presente. La Ilustración progresista contemporánea nunca tuvo
compasión de las víctimas de su prosperidad. Benjamin anticipó
lúcidamente lo que sus colegas Adorno y Horkheimer denominarían
dialéctica
de la Ilustración.
Los estudios decoloniales
completan hoy ese planteo de la teoría crítica.
La
violencia antigua impacta tanto como la contemporánea y actual. Dos
niveles o esferas de otredad
pueden apreciarse en estos libros: por un lado, los enemigos o
aliados circunstanciales del pueblo judío y su conducción macabea
-una otredad relativa, pero siempre otredad- y por otro, los
renegados o traidores a su pueblo y su cultura, que son considerados
como otredad absoluta. Hoy, las ciencias sociales renovadas, de la
mano de autores como Enrique Dussel y Boaventura de Sousa Santos nos
invitan a rediscutir en forma más amplia y plural los devenires de
las éticas comunitarias y las teologías políticas. El argentino
Dussel discute “el encubrimiento del otro” en
la cultura occidental
y el
portugués Sousa Santos ha pensado que sucedería “si Dios fuera un
activista por los derechos humanos”. ¿Cuándo
y cómo las filosofías, las ideologías y las religiones incluirán
definitivamente a las y los otros y otras ? ¿Cuándo
la intuición histórica de la esencia de los dramas del ser de la
conciencia se abrirá definitivamente a los otros?. ¿Cuándo
los otros dejarán de ser noúmenos de la fe?.
HISTORIAS Y PORVENIR DE LA
RAZÓN PRUDENTE
“Jerusalén es la
encrucijada del mundo pero es también
la salida del laberinto.
Bajo el sol de los siglos, Jerusalén,
sagrada y sola, se levanta
en la piedra con su acallado
rumor de espadas y su
belleza de implacable destino”
ISIDORO
BLAISTEN
“de
San Telmo a Jerusalén”, en
“Cuando
éramos felices”
Jonatan
Macabeo continuó la lucha de su hermano Judas, muerto en combate.
Acordó
alianzas políticas con romanos y espartanos. Con los lacedemonios
griegos se consideraban hermanos y refrendaron un tratado anterior
firmado por el Sumo Sacerdote judío Onías y el espartano Ario donde
entre otras cosas, se ponían a disposición ganados y bienes en
común (1 Mac 12, 23). Con una mano, Dios parece ayudar a su pueblo
en momentos terribles y con la otra, parece indicar el camino de la
paz y la justicia en el encuentro y
el diálogo respetuoso
con los otros. Tras
el asesinato de Jonatan, queda al mando su hermano Simón, quién
logra forjar un gobierno de bienestar y prestigio, “limpiando al
país de los paganos”, multiplicando las cosechas y garantizando
alimento sano a las ciudades, construyendo una época de paz donde
cada uno disfrutaba tranquilo “a la sombra de su parra”. Levantó
a los humildes, observó la Ley y aniquiló a renegados y perversos
(1 Mac 14, 8-14). En el camino de Jerusalén a
Tel Aviv, existe hoy nos dicen los viajeros e investigadores, una
serie de señales a la derecha de color marrón que anuncian “Las
tumbas de los Macabeos”, pero la arqueología científica todavía
no ha logrado precisión.
La
razón macabea parece prefigurar teologías políticas
y
experiencias posteriores:
la
moral monástica medieval, la
ciudad suiza de Ginebra bajo la rigurosa
disciplina
ética calvinista, el
espíritu rebelde de los campesinos alemanes del Siglo XVI, la
política de las misiones jesuíticas en Sudamérica en los Siglos
XVII y XVIII, el sionismo socialista de Moses Hess en adelante, los
kibutz judíos cooperativistas y
el ideal democrático de Miguel Sajaroff en las colonias judías de
Entre Ríos a finales del SXIX y principios del SXX,
la doctrina social de la Iglesia Católica en sus aspectos más
profundos, la teología tercermundista de liberación
y
las comunidades eclesiales de base,
las teologías luteranas existenciales y comunitarias y otras
expresiones de fe comprometida política y socialmente, incluyendo
aquí los movimientos ecuménicos regionales y globales. Podemos
incluir en esta línea seguramente al
el movimiento
por los derechos civiles encabezado por Martin Luther King con su
estela de fe social antiracista que se extiende hasta hoy.

Judas Macabeo
El
Segundo Libro de Macabeos, aceptado en las Biblias católica y
griega, comienza en forma de carta a los judíos radicados en Egipto,
repasando la lucha encabezada por Judas y los atropellos seléucidas
para luego dar más detalles de este proceso histórico. Los enemigos
quieren apropiarse los depósitos de riquezas que el pueblo judío
hace en el Templo. La lucha revolucionaria incluirá una defensa de
este ahorro social sagrado ( 2 Mac 3,
13-15).
Se
ratifica que Judas y los suyos se retiraron al desierto y que
prefirieron compartir la vida de los animales salvajes y comer
legumbres y no carnes impuras (2 Mac 5, 27). Después
se reflexiona sobre la justicia divina, indicando que con los demás
pueblos, Dios espera que colmen la medida de sus pecados para el
castigo y que con su pueblo no espera, más allá de que no lo
abandona incluso
cuando lo
castiga
con adversidades ( 2 Mac 6, 14-16). 2
Mac insiste sobre la relación dialéctica entre la decisión divina
y la lucha humana: el Señor cambió su aversión en misericordia, ya
que cuando Judas organizó sus tropas se hizo irresistible
a los paganos (2 Mac 8, 5). Con
la contraseña “Auxilio de Dios”, los macabeos y su pueblo
movilizado derrotan a los colonialistas, se apoderan del dinero de
los que habían venido a comprarlos y lo repartieron entre
torturados, viudas, huérfanos, amigos y compañeros (2 Mac 8,
25-28). ¿Cómo
podemos leer la Biblia y dar la espalda al sufrimiento del pueblo
humilde, a sus luchas y a todas las acciones que impugnan el
neocolonialismo y
el culturicidio
en todas sus formas?.
En
el Tercer Libro de Macabeos, que sólo lo podemos leer en la Biblia
Griega, se denuncia los abusos políticos del rey egipcio Ptolomeo
Filopator que quiere violar las normas sagradas judías sobre el
ingreso al templo. Llega un punto en que los seguidores del monarca,
desesperados tratando de convencerlo infructuosamente para
que abandone esa idea, se unen a los judíos para invocar la
protección de Dios (3
Mac 1,
27).
Los “suyos” y los “nuestros” constituyen otro momento
especial de encuentro entre diferentes en una plegaria común. El
Dios de la justicia parece estar también
entre líneas, por lo menos en este
texto de la Septuaginta, prefigurando
de alguna manera la
lectura que
más adelante seguirá San Pablo.
Después
de mil y una noches de intervenciones providenciales que incluyen
borracheras dionisíacas, el rey egipcio desiste y hace un discurso
reparador casi como un converso. El
Cuarto Libro Macabeo, también de la Biblia Griega, afirma -como
hemos dicho- la necesidad de la razón piadosa, mosaica y estoica,
para una vida virtuosa y justa. Entrar
en estas razones, “más regias que reyes y más libres que hombres
en libertad” (4 Mac, 965) no fue fácil. Nuestro
mundo colonizado hoy por una economía política parecida a la de
Antíoco IV y lleno de riesgos de todo tipo, administrado por la
razón algoritmica consumista
postmoderna, necesita volver a jugarse por una razón biodiversamente
abierta, prudente
y pluralmente
piadosa. La
Encíclica Laudato
Si
contiene razón prudente.
Prof.
Mauricio Castaldo
mauriciocastaldo@yahoo.com
1/8/2020
María Grande, Entre Ríos
Argentina
Notas:
Seleuco
fue un lugarteniente de Alejandro Magno. A la muerte de su jefe,
heredó una parte de la expansión imperial. A su dinastía
gobernante se la conoce como la de los seléucidas.
La entrevista de Schira
a Krüger
sobre
la Biblia y la historia humana en
https://paralelo32.com.ar/en-la-biblia-esta-la-historia-de-la-humanidad-y-sus-conductas-paradigmaticas/.
La
denuncia pública de Soledad
Barruti
en Facundo
Mesquida,
“Esas
granjas son el infierno”:
la crítica de Soledad Barruti sobre el posible acuerdo porcino entre
Argentina y China”, Infocampo,
21/7/2020
https://www.infocampo.com.ar/esas-granjas-son-el-infierno-la-critica-de-soledad-barruti-sobre-el-posible-acuerdo-porcino-entre-argentina-y-china/
y
en Soledad
Barruti,
“Argentina
y China: la culpa no es del chancho”, Revista
MU,
Editorial La Vaca, 24/7/2020
https://www.lavaca.org/portada/argentina-y-china-la-culpa-no-es-del-chancho/.
Sobre
la estimulante hipótesis ecológica de Harris,
ver “Por
qué los musulmanes y los judíos no comen cerdo”, El
Blog de Joselito,
27/4/2018
https://blog.joselito.com/es/por-que-los-musulmanes-y-judios-no-comen-cerdo/
. Nuestra
Biblia
Latinoamericana,
Ediciones
Paulinas – Verbo Divino,
Madrid, LXXXII edición, 1991 y la Biblia
Griega Septuaginta,
Natalio Fernández Marcos y María Victoria Spottorno Díaz-Caro
(Coordinadores), Salamanca, Sígueme, 2011, 3er y 4to Libros de
Macabeos analizados en forma introductoria por Mercedes
López Salvá.
Para un repaso introductorio al devenir racional de Occidente, puede
verse Francois
Chatelet,
“Una
historia de la razón”,
BsAs, Nueva Visión, 2009. Sobre el sentido original popular de la
noción de hebreo, nos dice Northrop
Frye
en “El
Gran Código. Una lectura mitológica y literaria de la Biblia”,
Barcelona, Gedisa, 1988, pag. 171, que “incluso es probable que la
palabra “hebreo”, que en apariencia es un término algo
peyorativo cuando es utilizado por extraños, significara
originalmente algo más parecido a “proletariado” que al nombre
convencional de un pueblo”. Para el estudio de las Tesis de Walter
Benjamin,
seguimos el magnífico e imprescindible estudio de Michael
Löwy,
“Walter
Benjamin. Aviso de Incendio”,
BsAs, FCE, 2003. La referencia al tiempo macabeo latente, en la pag.
144. La idea de noúmeno
hace referencia crítica a la filosofía de Kant: es el objeto en sí
mismo, independientemente de nuestro modo de conocerlo. Las cosas que
sí conocemos y conceptualizamos son los fenómenos.
Sobre la otredad,
puede verse Enrique
Dussel y Daniel Guillot,
“Liberación
Latinoamericana y Emmanuel Levinas”,
BsAs, Bonum, 1975
https://enriquedussel.com/txt/Textos_Libros/25.Liberacion_latinoamericana_y_E.Levinas.pdf
y
Boaventura
de Sousa Santos,
“Si
Dios fuese un activista de los derechos humanos”,
Madrid, Trotta, 2014
https://diariofemenino.com.ar/df/wp-content/uploads/2019/05/Si-Dios-Fuese-Un-Activista-de-Los-Derechos-Humanos.-Boaventura-de-Sousa.pdf.
Para
la referencia arqueológica, ver Schmuel
Rosner,
“En
busca de la tumba de Judah Macabeo”,
http://www.anajnu.cl/tumbamacabeo.htm.
La
Encíclica Laudato Si del Papa Francisco, en
http://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20150524_enciclica-laudato-si.html.
Para
el análisis historiográfico de la rebelión macabea, puede verse
Pierre
Grimal,
“El
Helenismo y el auge de Roma
(II)”, Historia Universal Siglo XXI, Vol 6, Siglo XXI Editores,
Madrid, 1990, pp. 229-245.