sábado, 6 de junio de 2026

DE LAS SEÑORITAS RENÉE A LAS Y LOS ARTESANOS Y ETERNAUTAS DE LA RESISTENCIA EDUCATIVA

 


Si fuera posible adoptar un símbolo de la nacionalidad argentina

del pasado y del presente (…) sería necesario adoptar la efigie de

Sarmiento, en prueba de la capacidad argentina para muchas cosas,

pero también de sus perpetuas incomprensibles contradicciones”

CARLOS D´AMICO


La clase está determinada por la lucha de clases”

TONI NEGRI Y MICHAEL HARDT

Multitud. Guerra y Democracia en la

era del Imperio”


...Vivir sólo cuesta vida...”

PATRICIO REY Y SUS

REDONDITOS DE RICOTA

Ropa Sucia”


Una enorme satisfacción ha sido poder presentar, en estos días, nuestro libro “La Señorita Renée” en los profesorados de María Grande y de Tala. Gracias a la generosidad y la apertura de compañer@s directivos, docentes y alumn@s del Instituto de Educación Superior “República de Entre Ríos” de la ciudad termal del Paraná Campaña y de la Escuela Secundaria y Superior “Dr. Julio Ossola” de los pagos queridos de la amistad montielera, compartimos la edición digital y gratuita del trabajo que presentamos en formato papel a finales del 2022.

En ambas instituciones comenzamos la charla con anécdotas picantes de aquella personalidad fuerte que fue la profesora Renata Castaldo, docente mariagrandense que estudió y trabajó primero en Paraná y luego hizo historia en la ciudad de Colón, siendo rectora de la Escuela Normal de la capital del turismo por más de 20 años, entre 1959 y 1981. La biografía de mi tía abuela Renée sirve como disparador en el libro y en las charlas, para reflexionar sobre la formación de maestr@s y profesores a principios del Siglo XX y en nuestros días, para analizar las corrientes de pensamiento que se disputaban y se disputan la conciencia docente y la actitud de los docentes que, por suerte, no siempre obedecen debidamente las líneas ideológicas y pedagógicas del poder hegemónico. Nuestro aporte es tratar de pensar la tarea docente antes y ahora y los contextos políticos, ecónomicos, sociales y culturales antes y ahora, sin reduccionismos, sin mistificaciones, sin discursos trillados, sin lugares comunes, sin derrotismos.

DEL APOSTOLADO A LA ARTESANÍA PEDAGÓGICA

El libro repasa valores, ideas y situaciones positivas y negativas de lo que sociólogos como Gilles Lipovetsky llaman la sociedad del deber -la sociedad en la que se formó y trabajó Renata- y sus diferencias con nuestra sociedad, la sociedad del posdeber, la sociedad líquida -según Zygmunt Baumann- o la sociedad posmoderna, la sociedad de la trans-aparencia -la metáfora irónica es nuestra, siguiendo al filósofo coreano Byung Chul Han en la crítica a una sociedad que se apura a mostrar o aparentar casi todo en las redes- y del cansancio permanente, la sociedad que todavía no puede salir de la lógica dominante neoliberal.

Proponemos lecturas y relecturas de autoras y autores como Andrea Alliaud, Emilio Tenti Fanfani, Mario Wainfeld y el siempre actual Paulo Freire. Del “apostolado” de las y los maestros normalistas a los artesanos de la enseñanza posmoderna, el recorrido crítico es largo, complejo y apasionante: necesitamos discutir con fundamentos las relaciones entre las filosofías y las éticas pedagógicas y las políticas económicas y educativas de cada época. A la macrohistoria política hay que agregarle el repaso de las microhistorias sociales, escolares, pedagógicas y culturales, porque la clave para pensar la complejidad de la vida cotidiana escolar -el concepto es de Nina Landreani- es que hacen los sujetos docentes y estudiantiles con lo que hicieron o lo que quieren hacer de ellos, con las líneas ideológicas y epistemológicas con las que fueron formados o quieren formarlos. El historiador italiano Carlo Ginzburg ha dicho que la microhistoria es la verdadera historia de los pueblos.

LA DIALÉCTICA DE LA UTOPÍA EDUCATIVA

Tenemos que poner en tensión la tarea educativa con sus contextos políticos y sociales: la dialéctica, la contradicción entre los discursos políticos y los intereses del poder con las realidades escolares, laborales y sociales. Los gobernantes argentinos se han llenado la boca hablando de la importancia de la educación para la sociedad, de una educación para todos, pero casi nunca han respaldado con presupuesto, con inversión económica seria y con hechos al sistema educativo. La sociedad ha logrado una movilidad social relativa a través del tiempo con la educación pública como herramienta pero siempre haciendo un esfuerzo enorme -a nivel familiar- para impulsar los estudios, especialmente secundarios y superiores de sus hijos, y casi siempre esta lucha se ha dado contra las pésimas políticas estatales. Las estadísticas están en nuestro libro. El drama y el esfuerzo social se dan más que nunca en este primer tercio del siglo XXI: muchos alumnos, por problemas económicos debidos al ajuste neo-neoliberal no pueden terminar la secundaria ni empezar o terminar el nivel superior y universitario. ¿Y si la política económica fuera justa y democrática y todas las familias argentinas tendrían trabajo digno para que los chicos se dediquen a estudiar y no anticipadamente a trabajar? ¿Y si hubiera capacitación y becas para todos a cambio de devolver solidariamente los egresados al estado esta ayuda con parte de su tiempo de trabajo? ¿Y si alquilar o pagar transporte no fuera un lujo para pocos o para algunos?. Hemos hecho esta pregunta en las aulas de secundaria y en las charlas de los profesorados y la respuesta fue unánime: seríamos potencia mundial. En 2026, estudiantes y docentes universitarios, junto a gremios y movimientos sociales siguen movilizándose reclamando el cumplimiento a la ya aprobada ley de financiamiento de las universidades. En estos días también, Agmer vuelve a acampar frente a la casa de gobierno en Paraná reclamando mejores sueldos y respeto a la ley jubilatoria contra las especulaciones de la derecha liberal, en la casa rosada y en la casa gris. ¿De qué hablamos cuando hablamos del “valor de la educación”?.

Proponemos pasar de las utopías educativas vagas y flojas de papeles a las utopías concretas, tal como lo decía el filósofo alemán Ernst Bloch. El trabajo docente ya no se da en una sociedad disciplinaria y siempre respetuosa del deber, pero tampoco puede caer en las trampas de la demagogia facilista y hueca de los discursos neoliberales, ya sean estos supuestamente progresistas o sinceramente conservadores y excluyentes. Siguiendo la tradición valiosa del pragmatismo norteamericano -que va de Wiliam James y James Dewey a Richard Sennett- la pedagoga argentina Andrea Alliaud nos sugiere pensarnos como artesanos de la enseñanza, idea con la que acordamos pero haciendo un par de aclaraciones. Primero, la de concebir la artesanía educativa dentro de nuestra conciencia de clase trabajadora y segundo, la de entenderla hoy como parte de una resistencia social y cultural, porque no es lo mismo un trabajo pedagógico artesanal en el marco de una sociedad excluyente dividida injustamente en clases sociales -será entonces parte de la resistencia y la lucha contra esa lógica y ese sistema- que un trabajo educativo artesanal, profesional, dedicado, capacitado y enriquecido por un diálogo permanente entre teoría y práctica, es decir en las experiencias de una sociedad auténticamente democrática, liberada de explotación, saqueo, opresión y exclusiones.

Con mis actuales y futur@s compañer@s del
Instituto República de Entre Ríos

ETERNAUTAS DE LA EDUCACIÓN Y ECOLOGÍA FEDERAL DE SABERES

Hoy toca ser trabajadoras y trabajadores artesanos de la resistencia educativa, toca ser eternautas de la educación, porque hay que ponerse la metafórica máscara de lucha todos los días para enfrentar la “nevada mortal” del ajuste, el empobrecimiento, las discriminaciones, las violencias de todo tipo, el negacionismo político y social de memoria y derechos, el odio y la crueldad ideológicos, las alienaciones compartidas y la infinita banalidad múltiple y variada del mal. Pero como dice un personaje de la serie “El Eternauta” protagonizada brillantemente por Ricardo Darín, “lo viejo funciona, Juan”. Y no es sólo hacer arrancar un auto antiguo en medio de la nevada fatal, hoy es afirmar formación y convicciones docentes frente a la mediocridad, la incoherencia y la mala fe de funcionarios políticos y educativos y de autoridades que dan la espalda a los docentes para sacarse fotos con politiqueros impresentables e infames. La dignidad docente está en el buen eso de lo viejo y de lo nuevo y en la resistencia a los discursos cínicos de lo posible y de la “modernización” marketinera y hueca. Hasta los países más avanzados como Suecia hoy abandonan y prohiben los celulares en las escuelas para volver al libro, el pizarrón, la tiza, la fibra, la explicación y animación de los docentes, sin negar el buen uso de las nuevas tecnologías en su justa medida. Lo viejo debe volver a funcionar junto a lo bueno bien regulado y bien utilizado.

En “La Señorita Renée” releemos y ampliamos la idea de “cuestión meridional” planteada hace un siglo ya por el revolucionario italiano Antonio Gramsci. Para el teórico práctico de la contrahegemonía popular, la desigualdad entre el norte industrial y el sur agrario (de su país, y para nosotros del mundo globalizado por el capital imperial) no era casualidad sino fruto del colonialismo político e ideológico interno. Para superar este drama estructural, Gramsci proponía una serie de iniciativas y acciones militantes, políticas, sociales, pedagógicas y culturales que apuntaban a una alianza liberadora entre los obreros del norte y el campesinado del sur. La cuestión meridional es, entre nosotros, la larga y no resuelta cuestión federal, y es a nivel epistemológico, filosófico, pedagógico y cultural, la cuestión de la hegemonía opresiva del eurocentrismo y del racionalismo científico, técnico, utilitarista y cosificador del mundo occidental globalizador -la racionalidad instrumental dominante que cuestiona la Escuela de Frankfurt-. Para enriquecer el aporte estratégico de Gramsci, leemos al filósofo argentino Enrique Dussel -para nosotros, el más grande pensador del mundo de por lo menos los últimos cincuenta años- que propone una hermenéutica mundial transmoderna y al sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos quien nos interpela con la idea de respetar una ecología de saberes, de vivir una vida que integre de igual a igual lo mejor y más justo y democrático de los saberes del norte y del sur, de los saberes científicos y no científicos, los saberes formales y culturales que son parte activa y autónoma de la vida de los pueblos. Es importante releer acá también la idea del confederalismo democrático propuesta por el líder kurdo Abdullah Occalan, como así también la propuesta de una razón sentiente del vasco Xavier Zubirí y del sentipensar la vida del colombiano Orlando Fals Borda. Los partidarios de la Escuela Nueva en buena parte del siglo XX seguían la idea de la razón vital del español José Ortega y Gasset. Renata Castaldo hablaba de “pensar alto, sentir hondo y vivir noble”.

EL TIEMPO YVIRAPITÁ Y LA PEDAGOGÍA DEL MONTIEL

En nuestras charlas subrayamos la importancia que tiene en “La Señorita Renée” el concepto de tiempo yvirapitá y explicamos el contenido y el sentido de la idea. La diferencia y la dialéctica entre chronos y kairós, entre el tiempo cronológico cotidiano, rutinario y alienante y el tiempo-memoria, tiempo latente del amor, la lucha, la justicia y la liberación que originalmente fue planteada por el teólogo alemán Paul Tillich -exiliado en EEUU en épocas del nazismo- la leímos en un gran libro del filósofo franco-brasileño Michael Löwy dedicado al intelectual marxista alemán Walter Benjamin - “Aviso de Incendio”- dónde aparece la idea del “jetztzeit”, de un “tiempo-ahora”, de un “salto de tigre al pasado” que conecta las ideas de Benjamin y de Tillich. Paralelamente leímos un poema del colonense Jorge Enrique Martí dedicado al hermoso árbol nombrado en guaraní y no olvidamos que el padre del federalismo, José Artigas plantó un ivirapitá en su exilio paraguayo. Por lo demás, cerramos el libro con la poesía dedicada al “Algarrobo” por nuestro Carlos Alberto Alvarez, parte de su bella obra “Donde el tiempo es árbol”. Tiempo yvirapitá es entonces una idea que conecta estos autores y estas historias, convocando a seguir resistiendo y plantando las semillas de lo mejor de nuestra historia y de nuestros valores en cada acción cotidiana, forjando paso a paso el camino de un tiempo nuevo que un día tendrá que florecer.

En Rosario del Tala, planteamos un diálogo virtual, un encuentro de esta concepción de tiempo yvirapitá con lo que denominamos la pedagogía del montiel, las enseñanzas y la ética de referentes de nuestra cultura como Delio Panizza y Martiniano Leguizamón -nombres históricos oriundos de Tala- y Atahualpa Yupanqui, el gran folklorista argentino que vivió allá por 1930 en un ranchito a orillas del río Gualeguay, entre los árboles de lo que hoy es el Balneario Panizza, una de las bellezas del pueblo talense. A esto le sumamos el rescate y la milonga “Señor de Montiel” dedicada por el maestro oriental Aníbal Sampayo a Panizza y la música de Omar Peltzer, donde podemos encontrarnos con todo ésto y mucho más. Recomendamos mucho a los futuros docentes toamarse el trabajo de buscar y conocer estos valores de nuestra cultura y buscar las formas de trabajarlo y difundirlo con los chicos en las actividades escolares, en todos los niveles. No nos olvidamos, por supuesto del largo, maravilloso e imprescindible poema “El Gualeguay” donde Juan L. Ortiz, nuestro señor del infinito nos lleva a navegar por todo el ecosistema del río y del Montiel y nos repasa todas las resistencias populares al colonialismo y a la injusticia. Está todo a un click en internet, está todo a pocos pasos en nuestras bibliotecas públicas.

No lo alcanzamos a decir en la charla, pero lo hemos dicho en otro lugar y lo publicamos hace tiempo en la Puebloneta, la revista digital militante de la Corriente Nacional Agustin Tosco: con el ejemplo de luchas en Colombia, Nueva Zelanda y Canadá y apoyandonos en las luchas ambientalistas actuales en nuestra provincia y en la región, tenemos que promover la declaración de nuestros ríos Paraná, Gualeguay y Uruguay como sujetos de derechos.

De Yupanqui subrayamos tres cosas: primero, su milonga “Sin caballo y en montiel” dedicada al ejemplo de amistad de sus amigos entrerrianos Climaco Acosta y Cipriano Vila, a la moral montielera y a las luchas democráticas de los años ´30; segundo, unas líneas de su libro “El canto del viento”, donde Atahualpa dialoga con el domador Genuario Sosa preguntándole si había leído algo de Leguizamón mientras pasaban a caballo por la vieja casona del escritor criollista. “En casa los gurises saben algo de eso -dice Yupanqui que le respondió Sosa-. Yo apenas si puedo contar los callos de mi mano”. Sonreía el paisano, “entre abochornado y gracioso”, dice el gran folklorista de nuestra tierra. Lo que remarcamos acá, es que Yupanqui -anticipandose varios años a Paulo Freire- nos sugiere valorar los dos saberes, el saber académico, formal y literario de Martiniano Leguizamón y el saber popular de Genuario Sosa, “doctorado en jineteadas”, como lo define don Atahualpa. La tarea artesanal era y es probablemente, procesar lo rescatable de la barbarie de la civilización y recombinarlo con lo mejor de la civilización de la barbarie.

En la ecología de saberes de Yupanqui se destaca la milonga “Juan”, con un contenido ecologista, ético, político y social más actual que nunca. En su letra, nos dice:


Sembrando la tierra, Juan
se puso á considerar:
¿Por qué la tierra será
del que no sabe sembrar?

Le pido perdón al árbol
cuando lo voy á tronchar.
Y el árbol me dijo un día
¡Yo también me llamo Juan!

Tuve en mis ramas un nido.
Yo sé que se salvarán.
Los pájaros siempre vuelan.
Yo, nunca aprendí á volar.

Triste es la vida del campo,
arar, sembrar, y esperar

El verano, y el otoño,
y el invierno... todo igual.

Quizá pensando, pensando,
un día aprenda a volar.


¿Cómo no aprovechar el nuevo auge de nuestro folklore de la mano de artistas jóvenes como Milo J para buscar y compartir el material profundo de los referentes de nuestra cultura? ¿Cómo vamos a cambiar la pedagogía montielera y panza verde por la ridícula y tramposa ideología -clasista y de casta- del management educativo?.


Con los actuales y futuros docentes de Tala y del Montiel

LA TREMENDA DIAGONAL ROJA QUE SANGRA

De Panizza seleccionamos y leímos en voz alta unas líneas poéticas dedicadas al Protector de los Pueblos Libres y a nuestra bandera federal entrerriana, la bandera de Artigas, y sugerimos utilizarlas en los actos de los días de nuestras banderas, los 19 y 20 de Junio. Don Delio escribió en su libro “Artigas”, publicado en 1950:


...Vuela por las cuchillas el anuncio

y Artigas, el sereno, ante la ola

que avanza por su tierra

pretendiendo cortar su trayectoria,


alza, como en un reto,

bandera haciendo su pasión de gloria,

el trapo de su sueño, azul y blanco

atravesado por la lista roja...


Tremenda diagonal, grito de guerra

que en esa seda pasional tremola

y afirma democracia

impar, ardiente, luminosa y sola...


Tres cuartas partes del total de los impuestos que pagamos los entrerrianos y los provincianos van a la ciudad de Buenos Aires, a las arcas del gobierno nacional, que subsidia con la nuestra a millonarios y estafadores y que se fuma la plata haciendo cascadas en sus countries. ¿Qué diferencia hay entre Milei, Adorni y Bernardino Rivadavia? Y tal vez que Rivadavia, siendo un infame liberal como los otros, por lo menos fundó la Universidad de Buenos Aires, y éstos corruptos y estafadores del presente viven como casta con la plata de las universidades y del pueblo. Las noticias informan que el actual “presidente” argentino gastó en viajes al exterior, entre enero y mayo del 2026, la friolera de 1.400 millones de pesos. ¿Cómo no va a seguir siendo la diagonal roja de nuestra bandera un grito de guerra?.

EL AVISO DEL CARAU. UNA ANTROPOLOGÍA PANZA VERDE

De Martiniano Leguizamón no tomamos el ejemplo de su gaucho Calandria, porque los gauchos domesticados por el poder oligárquico -preocupado en 1900 por las protestas de esos trabajadores gringos-inmigrantes que estaban llegando y que no comían discursos disfrazados de celeste y blanco- no son ningún ejemplo de nuestra memoria federal y ni de ninguna utopía concreta. Ya Marcelino Román reclamó hace tiempo diferenciar folklore de folklorismo. Si proponemos una relectura en clave antropológica de su relato “Mamá Juana” incluído en el libro “Recuerdos de la Tierra”, publicado en 1896. En esas páginas, Leguizamón vuelve sobre la leyenda del carau, como lo hicieron tambien Fray Mocho y Juan L. Ortiz, cada uno a su manera. Martiniano repasa con respeto las “supersticiones” de doña Mamá Juana pero intuitivamente habla de “simbolismos”. La leyenda dice que ese muchacho irresponsable que iba al pueblo a buscar remedios para su madre enferma se colgó en la joda y se enteró en medio del boludeo que su madre había muerto. Tupá o Dios según la versión que se tenga transformaron su oscuro luto en el plumaje del carau, ese ave zancuda de nuestra tierra que nos llama la atención con su canto-lamento. Proponemos una hermenéutica -una interpretación- antropológica y actual de la leyenda del carau con el aporte del ensayista argentino Bernardo Canal Feijoo: pensemos el “inconsciente folklórico y social” detrás de cada mito y de cada leyenda. Son los humanos que tienen la conciencia sucia por su irresponsabilidad, su dejadez, su consumismo insustentable y su adicción al teléfono celular, a las redes del mercado y a las nuevas tecnologías hegemónicas: le adjudican y le transfieren al pobre ave un problema que es humano. En todo caso, para nosotros lo que hay es un aviso del carau cuando canta y nos hace pensar y tomar conciencia de lo que somos y lo que hacemos. ¿No corremos el riesgo de ser todos ese carau humano de la leyenda?, nos preguntamos en el aula del Profesorado Julio Ossola.

ANIMALES POLÍTICOS Y ANIMALADAS POLÍTICAS

Para finalizar, volvemos a plantear un debate sobre la política y lo político, conceptos a los que les dedicamos varias páginas en nuestro libro siguiendo las posiciones de Enrique Dussel y Franz Hinkelammert sobre el laberinto de lo político y la necesidad de no perder el hilo en esta lucha en la que muchos se pierden cotidianamente. El ser humano, tal como lo definió indiscutiblemente el filósofo griego Aristotéles hace más de dos mil años, es un animal político, es un animal supuestamente sapiens que tiene algo particular entre los animales: tiene política, gobierno, estado, leyes, normas. Siempre va a haber política entre los humanos, querramos o no, y esa política puede ser positiva o negativa, buena o mala para la vida social, hay que analizarla en cada momento según los hechos, los resultados y las formas en que vive cada sociedad. Política es filosóficamente hablando, pensar y buscar soluciones a los problemas de la polis, de la ciudad, del estado, de la sociedad y del mundo. Hay dos caminos: o participamos en el debate político y la lucha por una política justa para todos o la política la hacen otros y casi siempre, en contra de los que trabajan y ponen el hombro todos los días. No sólo los políticos y los partidos hacen política: todos la hecemos consciente o inconscientemente y podemos participar consciente y activamente por una política mejor, sin miedos, sin prejuicios y sin vergüenza. Repetimos: nos jugamos la vida, la forma en que vamos a vivir todos, en esta decisión que tomemos de comprometernos o lavarnos las manos.

Llama la atención que, en muchas reuniones institucionales en las escuelas se habla de PPPI, de un proyecto político pedagógico institucional, pero a pesar de la belleza teórica del concepto, pocas veces se debate la política que gobierna y sus consecuencias, las alternativas y las resistencias a las malas políticas. Hablamos de PPPI pero sin política, sin debate político, o en todo caso, se habla de PPPI pero desde el punto de vista de una sola política, la que gobierna, como que fuera la única posible. Es raro porque desde ciertos discursos educativos e institucionales se promueve el debate y el pensamiento crítico. Raro: es un pensamiento crítico sin crítica ni alternativa. Así como se estudia el currículum oculto -el conjunto de aprendizajes, normas, valores y creencias que los estudiantes adquieren de manera implícita en la escuela- en los libros de pedagogía, tendremos que estudiar, deconstruir y discutir la política oculta en los discursos instituidos. ¿Cuál es la política oculta en los PPPI y cuáles son los debates políticos y pedagógicos que forman o pueden formar un PPPI?. Lo que quiere la política que te jode todos los días es que no hables de política y vos no podés vivir haciendo silencio. Seguimos a Paulo Freire en esta afirmación: todo es político, y más en la escuela: cada proyecto, cada actividad, cada gesto, cada decisión puede tomar dos caminos políticos. Uno, el camino realmente alfabetizador, concientizador, democrático, movilizador, pluralista pero formador el camino de la justicia prefigurativa, del aprendizaje común basado en la experiencia y de la construcción de las virtudes personales y colectivas, y el otro, el camino de la mediocridad, de la rutina, del individualismo, del egoísmo, del cinismo, del sálvese quien pueda y de la complicidad funcional con el sistema que aliena, oprime, agota y excluye de diferentes maneras. Esa es la Política con mayúsculas, entendida filosóficamente. Otra cosa es la política partidaria e ideológica, que es sólo una de las formas de la política y de lo político y que muchas veces es cómplice del camino más feo y negativo.

En las escuelas estamos viendo una política oculta detrás de los discursos de la educación emocional, de los discursos sistémicos que plantean la gestión de las emociones como problema personal de docentes y alumnos sin hacerse cargo de las raíces políticas y sociales de esos problemas. Recomendamos los trabajos del filósofo y docente español Carlos Javier González Serrano, cuyo valioso trabajo puede verse en internet, y que nos propone pensar la resistencia educativa y no solo la resiliencia para aguantar y adaptarnos a más de lo mismo o a peor de lo mismo. Hay una política oculta en el show del fútbol y en el deporte profesional, pero también hay valores en el fútbol y en los deportes y debemos dar batalla cultural y educativa en una sociedad muy futbolizada y muy atravesada por la lógica exitista y darwinista del fútbol de mercado. Hay que sostener la necesidad de un fútbol y de unos deportes competitivos si, pero siempre con valores dentro y fuera de los campos de juego. Hay política en la lamentable foto de Leo Messi con Donald Trump y no nos gusta ni nos representa. Hay política en cada imagen y en cada frase de Diego Maradona y si nos sigue conmoviendo e interpelando. Hay política, y no de la mejor, en los intereses detrás de la Inteligencia Artificial, y como dijo el Papa León XIV, hay que desarmar la inteligencia artificial y luchar por una tecnología controlada al servicio de la dignidad humana y respetuosa de la Madre Naturaleza. Hay política en todo porque las y los humanos somos animales políticos: los trabajadores y el campo popular tenemos que discutir política, en todas las dimensiones, con argumentos, claridad y grandeza, porque es urgente unirnos más y ser más fuertes, movilizándonos juntos para tratar de vivir mejor.-


Prof. Mauricio Castaldo

Delegado gremial y militante

de Agmer en María Grande