domingo, 29 de diciembre de 2024

¿CUÁNDO DEJAREMOS DE VERNOS COMO LOS BUENDÍA?

 -Una mirada sobre Cien años de Soledad en Netflix-


1) LITERATURA, STREAMING E HISTORIA

Muy interesante la primera temporada de “Cien años de soledad” en Netflix. Confieso haberla empezado a mirar con el prejuicio de estar frente a un negocio más de esa plataforma norteamericana, ahora con la obra de un grande de la literatura latino – latidoamericana, prejuicio recargado además porque horas antes pude leer una crítica despiadada a esta puesta en escena en el instagram del diario El País de Madrid. Por suerte, no era tan malo como lo pintaban, y si bien está claro que no hay que pedirle al cine o a la producción de series para plataformas que sea exactamente igual a la Literatura o a la Historia, no dejamos de mirar con cierta desconfianza el camino artístico y siempre  -aunque haya gente que por opción personal no quiera hablar de esto- ideológico que traza el creador o adaptador. El resultado es positivo, interpelante, movilizador.

Mi lectura juvenil del libro de García Márquez -allá por 1995/96- fue más bien existencialista. Yo recién empezaba el profesorado de Historia y disfruté de una obra divertida, desopilante en algunas páginas y para mí en ese momento, crítica de ciertas costumbres sociales en las que nos movíamos. Si me quedó una idea de drama social, de tiempo circular de las frustraciones populares, y esa idea quedó ratificada ahora que vi la serie, pero ya con una mirada más amplia de nuestra historia, de la política y con una dirección creo más clara de la reflexión sobre el sentido de “Cien años”. Cuando falleció el Premio Nobel Colombiano, en abril de 2014, escribí unos apuntes en internet dónde me preguntaba porqué no había por ejemplo una novela de García Márquez sobre la Revolución Cubana, siendo conocida su amistad pública con Fidel Castro. Hoy intentaré volver sobre ese tema.

Miré la primer temporada de la serie con 23 años de trabajo docente y con mucha más formación que aquel jovencito pretendida y necesariamente rebelde frente a la Argentina menemista. Pude apreciar el trabajo artístico, tanto del escritor como de los directores ahora, desde un punto de vista tanto o más histórico que existencial y social. La serie me hizo pensar no sólo en los dramas y tragedias amorosas, vitales, cotidianas si no en las grandes contradicciones y limitaciones de la historia política latinoamericana.

2) SÍMBOLOS DE LA SOLEDAD POLÍTICA LATINOAMERICANA

...Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento en las redes sociales,
el incansable Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota
en que su padre lo llevó a conocer la cancha de fútbol... Tiempo antes había
hecho un descubrimiento paradójico mirando series de plataformas:
todo -aunque no lo parezca, aunque haya grandes similitudes- era irrepetible
desde siempre y para siempre, porque las estirpes condenadas a cien años
de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra...”
Versión libre del adscripto para una posible versión de
Doscientos años de soledad” 

LA DIALÉCTICA MACONDINA: En cada capítulo de la serie iban apareciendo personajes y situaciones que no pude dejar de pensarlas como símbolos de nuestra historia y de nuestra cultura. Así, la fundación de Macondo y sus primeros pasos como pueblo me hicieron reflexionar sobre la contradicción pasada y presente de nuestra subjetividad política como latino – latidoamericanos: la intención utópica de fundar pueblos libres, autónomos -la hermosa música afro y afro-criolla de la serie era, a su manera, la música de las repúblicas de los quilombos, de esos negros y negras que se escapaban de la esclavitud en nuestra macro-región- y por otro lado -por el mismo lado, pero desde otro costado- una subjetividad colonial, colonizada, copada por los intereses, las lógicas desgraciadas y las violencias de la civilización moderna europea. Somos esa subjetividad política y social contradictoria, utópica por un lado y colonizada por el otro, al mismo tiempo. Queremos la libertad y la autonomía de Macondo pero nos enloquecemos, o nos enloquecen, o las dos cosas, con la búsqueda de las fórmulas de la alquimia, en sus formas actuales. Los inicios de Macondo me llevaron a recordar el concepto de barroco latinoamericano, elaborado por el estudioso ecuatoriano -nacionalizado mexicano- Bolívar Echeverría. Claro está que esa resistencia social y cultural mestiza, muy nuestra, enfrenta una complejidad y unas tensiones más que complicadas. Macondo aparerece por momentos como una experiencia social de lo podríamos definir barroco latinoamericano tardío, pero es una experiencia que queda disciplinada, dominada por la formación de nuestros estados nacionales (1850-1900) modernos, burgueses, burocráticos, oligárquicos, liberales - conservadores.

FORMAS DE LA ALQUIMIA: La figura de Melquíades, el gitano, es un símbolo de la racionalidad instrumental alquimista. La ciencia como gitana de la vida moderna es una idea provocadora, si cuidamos la apreciación respetuosa de la cultura gitana. Melquíades aporta racionalidad para seguir superando supersticiones en Macondo pero también trae la ilusión alquimista, el anhelo intenso de encontrar la fórmula para llegar al oro fácil -la pucha si no es la ideología colonial-, al enriquecimiento rápido, al realismo mágico capitalista. Los diálogos entre el primer Buendía de Macondo y Melquíades son uno de los ejes simbólicos más fuertes y profundos de la serie.

Desde aquel gitano literario al presente, podemos pensar las variadas formas que el alquimismo ideológico ha adoptado en nuestra región y en el mundo globalizado: votar candidatos tan psiquiátricos como algún Buendía para llegar a la dolarización de una economía sin pensar las consecuencias, volverse adictos a las apuestas digitales, jugar con bit-coins, con seguidores en Youtube y en las redes, proyectar startups, usar “inteligencia artificial”, soñar manijeado con ser Maradona o Messi sin estudiar, sin trabajar -en medio de una economía política hegemónica nefasta que conspira contra el trabajo digno-, sin defender valores democráticos...hay tantas formas de alquimismo ideológico y social. Las biotecnologías avanzan con clonación y robótica: Yuval Harari nos avisa que nuestra especie hoy se cree el Homo Deus. “El Alquimista” incluso ha sido el título de un exitoso libro de autoayuda de Paulo Coelho. ¿Tan lejos estamos de José Arcadio Buendía?. Por otro lado, no podemos olvidar el dato histórico que una parte importante de la ciencia europea moderna empezó como experimento alquimista: ahí está la biografía de Isaac Newton para confirmarlo. La racionalidad científico – técnica occidental no está tan lejos en la historia de las ferias gitanas, mal que les pese a las y los fundamentalistas del viejo y nuevo positivismo.

GESTOS DECOLONIALES: Hay escenas de la serie que podemos pensarlas en clave decolonial, por ejemplo cuando Ursula encuentra los caminos que unen a Macondo con el mundo junto a un grupo de nativos. De todas maneras, el símbolo fuerte de la opresión es la niña nativa abandonada y adoptada, que come tierra por las noches: el ensayista argentino Bernardo Canal Feijóo supo hablar -en términos psicoanalíticos- de la forclusión, de ese rechazo ideológico y cultural “moderno” al sufrimiento de los pueblos originarios que quedó en el inconsciente de nuestro folklore y nuestra cultura. En Macondo, esa forclusión se paga con un insomnio permanente y al no dormir para vivir trabajando y pensando en acumular bienes y riquezas. Forclusión y plusvalía perpetua, no dormir y trabajar todos los días para que otros, para que un grupo de políticos, empresarios y mafiosos de la clase dominante se enriquezcan a costa del pueblo mientras hacen el verso de “seguir haciendo un esfuerzo”: “Cien años” se transforma aquí en una gran denuncia al delirio del capitalismo posmoderno y de los discursos neoliberales.

Arcadio Buendía, el improvisado maestro de escuela que se transforma en jefe político y militar liberal en la guerra civil, se inspira en una imagen de Napoleón Bonaparte para vestirse. ¿Es una crítica al militarismo eurocéntrico moderno o es una ironía literaria y ahora cinematográfica contra las pretensiones estratégicas de este Buendía al que se le suben todos los humos en la patética lucha política?...¿O es un poco las dos cosas?... Las batallas entre liberales y conservadores católicos son batallas latinoamericanas entre dos variantes, dos opciones del mundo ideológico europeo, colonial e imperialista que, como se ve, sangraron a nuestros pueblos para poco y nada. Eso sí, las impresentables contradicciones de estos liberales napoleónicos -que no demoraran más tarde en entenderse con los conservadores contra las “amenazas” de los obreros socialistas y comunistas- nos remiten a “El Mito Liberal” del intelectual marxista argentino Héctor P. Agosti.

DOSCIENTOS AÑOS: Hay otras escenas simbólicas, sintomáticas, proféticas. Del daguerrotipo a las selfies, las y los seres humanos idiotados por la tecnología del mercado, pasaron de querer capturar a Dios en una imagen a tratar de verse como dioses con filtros digitales o fotoshop... El gitano Melquíades capaz tenía más sentido común que nosotros... Hay mucho más para hablar en esta primera temporada de la versión plataforma del libro de García Márquez: el amor libre y las pasiones contra las convenciones sociales -la potencia del deseo tropical-, los dramas existenciales -la tremenda muerte de la chica embarazada-, los guachos – gauchos de la vida popular, Ursula como símbolo del sentido común que tenían nuestras madres y abuelas, las madres de la sociedad patriarcal del deber pero con suficiente coraje para forjar sus espacios de autonomía y decisión, y Aureliano, ese Leandro N. Alem colombiano luchando, muchas veces en soledad, por un liberalismo político y por una democracia formal que nunca llega, y que ni sus propios correligionarios terminan acompañando... Doscientos años son ya, más de doscientos, de independencia política latino – latidoamericana del imperio español y sin embargo la soledad política continúa. ¿De qué soledad son tantos años? De la soledad de la subjetividad política colonizada, individualista, en cualquiera de sus formas ideológicas.

3) LOS RIESGOS Y LA SUPERACIÓN DEL REALISMO MÁGICO:

La serie basada en la obra de García Márquez es un hecho positivo, lo mismo que la versión Netflix de Pedro Páramo de Juan Rulfo. Ojalá despierte más interés por la literatura y la cultura latidoamericanas, y ojalá movilice la reflexión crítica sobre nuestra historia, nuestra política y nuestra vida ideológica y social. Ha sido importante que los hijos del gran escritor condicionen a la empresa de streaming a producir todo en Colombia: es importante que no se pierda la soberanía cultural frente a los intereses del espectáculo. Habrá cosas que se escaparan al condicionamiento respetuoso: una escena amorosa, secundaria tal vez en el libro puede transformarse en una escena más que erótica en la pantalla, porque la ideología Netflix no resignará ciertas cosas, pero bueno, es parte de las reglas del juego.

Gabriel García Márquez escribió “Cien años de soledad” en medio de los interminables enfrentamientos políticos y sociales que frustraban el desarrollo humano en Colombia en los años ´60. Conflictos parecidos nos han hecho mucho daño a todos en toda la región. Podemos pensar esta gran novela como una crítica irónica y creativa a la situación, cuando ya todo el continente hablaba de la Revolución Cubana, triunfante en 1959 y movilizadora de esperanzas y militancias juveniles, populares y realmente revolucionarias. No hubo ficción del Gabo sobre la revolución conducida por su amigo Fidel Castro porque su decisión literaria fue que la lucha revolucionaria no era una ficción. Las extraordinarias “Notas de prensa” del autor de “Cien años” son el necesario complemento a la lectura de su literatura: sus ideas políticas, progresistas y democráticas están muy claras en estas notas. El denominado “realismo mágico” corre su riesgo: para gente sin mucha formación puede dejar la imagen de nuestra región como un show cultural bizarro y patético, mediocre y sin salida. José Pablo Feinmann supo llamar la atención sobre este riesgo artístico, tan a gusto de la mirada eurocentrada o globalizada. ¿Cómo hacer para dejar de vernos como los Buendía? Es decir, para forjar otra imagen política y cultural latidoamericana y para nosotros mismos dejar de vernos con la mirada colonial – neocolonial...

UN QUILOMBO LINDO, MÁS ALLÁ DE MACONDO: Colombia hoy nos da el ejemplo de un aprendizaje político y cultural. Uno lee o mira los avances del gobierno del Pacto Histórico encabezado por Gustavo Petro y Francia Márquez y no puede sino aplaudir algunas medidas que buscan superar una larga soledad. Lo dijimos hace poco en una charla en Concepción del Uruguay: “en este mes de Julio de 2024, leímos en el twitter -la red X- del Partido Comunista Colombiano dos noticias muy destacables del proceso político de ese país hermano. Por un lado, el Presidente Petro, insta al nuevo Ministro de Educación Daniel Rojas -quien antes estaba a cargo del ente nacional encargado de las expropiaciones a los narcotraficantes- a “romper dentro de su ministerio y de la educación superior las deficiencias de la misma, que convierte a los colombianos en obreros y obreras de un sistema en dónde unos hacen las ganancias y los demás trabajan para ellos”. Por su parte, la Ministra de Agricultura y Desarrollo Agrario Martha Carvajalino, afirma al entregarle tierras expropiadas a cien familias campesinas en el marco de Reforma Agraria que, “la hoja de coca fue su sustento, hoy siembran alimento de verdad”, y convoca a todos a “asumir la reforma agraria para una Colombia Potencia Alimentaria y Potencia Mundial de la Vida”. Redistribución justa de la tierra en un marco político y educativo popular, multicultural, originario, afro criollo, feminista y ecologista como parte de un proceso difícil y complejo de revolución democrática -atacado permanentemente por los medios y las redes sucias del poder dominante resentido”. El pueblo profundo de Colombia parece empezar a dejar de comer tierra. ¿Qué escribiría hoy el Gabo? ¿Quién hará alguna serie sobre estos hechos tan o más extraordinarios que los que sucedían en Macondo?...Colombia nos muestra el camino actualizado de los quilombolas y de la tierra sin mal. Citando al filósofo italiano Gianni Váttimo, dijimos en “La Señorita Renée” que, “...sin utopías, sin proyectos grandes, la historia es pura repetición. Incluso desde un punto de mirada filosófico, el ser acontece en la medida en la cual hay novedades, hay transformaciones de los sistemas sociales, de las relaciones de producción…”

SER O NO SER UTOPÍA: ¿Dónde estaba la utopía en Macondo para no vivir repitiendo frustraciones y fracasos? ¿En la idea original de un pueblo autónomo, liberado de políticos burócratas, de violencias instituciones e ideológicas y de dogmas religiosos conservadores? ¿En el amor familiar abierto a las adopciones interculturales? Lo cierto es que el pueblo colombiano entendió que tal vez la literatura es la verdadera alquimia universal y que la lucha política y social debe ser algo diferente a una búsqueda alquimista. Es la generación de acontecimientos colectivos profundamente democráticos y transformadores las que superar los ciclos de opresión, supervivencia, dramatismo y resistencia en todas sus formas. ¿Dónde está nuestra utopía política concreta hoy para no ser como los Buendía? Y no es una pregunta para buscar lejos o para caer en un imposible: miremos la valentía y la constancia de tantas organizaciones del campo popular, la economía social, los movimientos de derechos humanos, las mujeres contra el machismo, los pueblos originarios, los jóvenes por las universidades y la educación, el compromiso del arte y la cultura, los colectivos ambientalistas que son una gran esperanza...¿Qué falta para encontrarse y ser utopía?...

Mauricio Castaldo



Brindemos contra la peste de la soledad

Culminamos el año con la Gabomanía desatada por culpa de la serie Cien años de soledad, que obviamente ha originado diversas reacciones. Cada una de las decenas de millones de personas que hemos leído la novela, en cualquiera de los cincuenta y tantos idiomas diferentes en que ha sido traducida, teníamos nuestra propia y muy particular serie en el imaginario.

Por: Jaime Cedano Roldán

Pero realmente la invitación de esta columna es a que, mirando el contexto político mundial, hablemos de la estrecha relación que existe entre la novela y el discurso “La soledad de América Latina”, que García Márquez pronunciara en Estocolmo en 1982, al recibir el Premio Nobel. Un discurso, que, como el libro, es necesario volver a leer, o hacerlo por primera vez si aún no se ha hecho. Macondo y siete generaciones de sus familias fundadoras sufrieron cien años de soledad, de guerras fratricidas, de pestes, de olvidos y derrotas. Pero no era solo una terrible realidad colombiana, lo era también de toda nuestra América Latina, andina, amazónica y caribeña...

P.C. Colombiano - Leer Completo


lunes, 29 de julio de 2024

AGOSTI y GRAMSCI CONTRA LOS FANTASMAS DE LA MITOLOGÍA LIBERAL


...¿Nada le dice a usted todo esto? Pienso que la crítica liberal,

y advierta que parto siempre del supuesto de los liberales de buena fe

y no de los que simulan gárgaras de democracia tras de haber sido

ministros del fraude justista o de la dictadura uriburista…”

HÉCTOR P. AGOSTI, “El Mito Liberal” (1959)


I – HÉCTOR P. AGOSTI, SU OBRA Y SU CONTEXTO HISTÓRICO:


A) Un intelectual militante del Siglo XX: Cuando Agosti inició su militancia juvenil en el Partido Comunista Argentino, en los años ´30 del siglo que pasó, la Revolución Rusa llevaba un par de décadas y era una esperanza para millones de almas obreras en todo el mundo. Un estado fuerte, conducido por el partido de los trabajadores y campesinos, dueño solidario de las principales fuentes de riqueza nacional, para asegurar soberanía, trabajo para tod@s, salud, educación, ciencia, cultura, desarrollo económico propio y justicia social sin medias tintas fue el modelo político socialista -el modelo de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas- en esa época y en todo el siglo XX. Fue el modelo también para las luchas de liberación nacional que se dieron en todas las geografías del planeta, especialmente en la Revolución Cubana triunfante en 1959. Dejar el control de la economía a las grandes empresas monopólicas bajo el discurso tramposo de la “libertad” del mercado era abrir el gallinero a los zorros y generar hambre y sufrimiento al pueblo. Los hechos están a la vista. El denominado mundo comunista, es decir el conjunto de países que seguían el modelo soviético, se derrumbó con la caída del Muro de Berlín a partir de 1989 -o tal vez antes, con el desastre ambiental de Chernobyl en 1986- y desde allí, el capitalismo y las políticas neoliberales han avanzado -más allá de ciertos vaivenes coyunturales- sin miedo, como supo decir el historiador británico Eric Hobsbawn. Está claro entonces que, los estados benefactores en cualquiera de sus formas y los derechos sociales podían sostenerse o disputarse con cierto éxito gracias a ese contrapoder popular y a la utopía socialista concreta que se desarrollaba en cada país y en la geopolítica internacional. Cuando esa fuerza declina, los tiburones del capital, avanzan saqueando economías y destruyendo derechos. La construcción de poder popular, unido en la diversidad, gremial, social y político es imprescindible para pensar unos niveles mínimos de democracia y de dignidad humana.

Agosti sufrió persecuciones, cárcel y exilio durante la denominada década infame de la historia política argentina en los años ´30 y ´40, década larga hegemonizada por políticos oligarcas y conservadores y militares afines, socios en el fraude y la explotación servil a los intereses del imperialismo británico. En un exilio montevideano, el intelectual militante argentino conoció e hizo gran amistad con Rodney Arismendi, líder y referente del Partido Comunista del Uruguay durante tantos años. Esa época nefasta de fascismo y conservadurismo anticipó el anticomunismo que vendría después con la Guerra Fría, esa gran competencia política, económica, ideológica, militar y tecnológica que a nivel mundial llevaron adelante los Estados Unidos como baluartes del capitalismo y la Rusia soviética con la bandera roja del socialismo revolucionario. La obra de Agosti, como militante comunista se desarrolló en este contexto: no era fácil plantear ciertos debates, lecturas nuevas o aperturas más allá de la ortodoxia partidaria que nunca dejaba de ser solidaria con la revolución rusa. A los debates internos que Agosti daba respetuosa pero activamente dentro de las lógicas partidarias -que en 1956 reciben el baldazo de agua fría de las denuncias contra los crímenes y la violencia política de José Stalin en la Unión Soviética-, se sumaban las discusiones externas, las que daba con intelectuales y dirigentes liberales y tambíen, por supuesto con figuras notables del pensamiento nacional y popular como Juan José Hernández Arregui. Las relaciones entre comunismo y peronismo fueron complejas, complicadas, chocantes muchas veces y contradictorias. Hubo un desencuentro largo de estos dos universos políticos -cada uno tiene su parte de responsabilidad, y en cualquier caso el resultado ha sido trágico para el país- como hubo también encuentros: los diálogos entre la filosofía marxista-leninista y el pensamiento nacional – popular va a producir las grandes obras de la historiografía y la ensayística argentina. El debate, los acuerdos, desacuerdos y matices que se dieron, por ejemplo, entre Agosti y Hernández Arregui fueron uno de los puntos más altos de nuestra conciencia histórica y política. Arregui aplaudía el nacionalismo de los trabajos de Agosti. Esos libros, esos trabajos tienen mucho para decir todavía, especialmente si los actualizamos con toda la rica producción académica y crítica que se viene dando en nuestras ciencias sociales. Hay que decir, que en los años ´70, peronismo, comunismo y otras fuerzas hablaban políticamente de liberación nacional aunque sin terminar de entenderse. El tiempo gremial fue, en ese momento, más consciente, solidario y lúcido que el tiempo político: el liderazgo pluralista y democrático que el “gringo” Agustín Tosco llevó adelante junto a la clase obrera en Córdoba fue una lección que la dirigencia política y partidaria nacional no pudo, no supo o no quiso aprender y emular.

B) Agosti en Entre Ríos. Agosti y los entrerrianos del palo: En 1964 Héctor P. Agosti estuvo presente en Paraná, en una asamblea de la SADE, la Sociedad Argentina de Escritores, que lo contaba como un animador muy activo, tal como lo explica Alexia Massholder en su libro “El Partido Comunista y sus intelectuales”. Escritores, periodistas y poetas de la talla de Juan L. Ortiz, Luis Gudiño Kramer y Amaro Villanueva firmaban con Agosti y otras figuras los manifiestos de la SADE. Villanueva colaboró en los Cuadernos de Cultura que Agosti dirigió en su madurez. En los trabajos de estos escritores entrerrianos claramente puede percibirse una intención dialéctica, aportar a la transformación del sentido común popular en sentido crítico, en buen sentido, en conciencia política de pueblo trabajador frente a la explotación, la alienación y los discursos de resignación a lo poco o nada posible. Es destacable el trabajo a pulmón de Amaro Villanueva: sus estudios sobre el lenguaje del mate y el arte de cebar, sobre José Hernández y el Martin Fierro, sobre los milicianos federales, como también sobre la cultura del lunfardo, pueden señalarse como un anticipo extraordinario de lo que más adelante se denominará semiótica y lo que hoy son los estudios de la subalternidad en las ciencias sociales contemporáneas. Es un lindo desafío releer y actualizar estas investigaciones y estos ensayos.

C) La introducción del pensamiento de Gramsci: En los años ´40, Agosti va a promover la traducción y edición de los trabajos del pensador revolucionario italiano Antonio Gramsci. En nuestros días los libros de Gramsci o sobre Gramsci abundan en las universidades y en los estudios sociales y culturales críticos y profundos. Las categorías gramscianas de hegemonía y contrahegemonía, sentido común y buen sentido, lucha prefigurativa, guerra de posiciones y otras, forman parte del panorama educativo, intelectual, periodístico. Muchas veces nos encontramos con un Gramsci leído con chucker, edulcorado sin mucho compromiso político y social concreto, es decir, un Gramsci no gramsciano. Agosti nos dio el ancho de espadas del análisis filosófico, ideológico, político, pedagógico y cultural: el problema es con una carta sola no se gana el partido. Puede leerse en internet los insultos nerviosos de ciertos militantes ultraliberales contra Gramsci: es la sombra terrible que los persigue y que paradójicamente los inspira para su construcción ideológica legitimadora del saqueo económico, el empobrecimiento, el hambre y la destrucción de derechos sociales. El pensamiento de Gramsci debe ser muy bueno y muy positivo: mirá el desastre que hacen los que lo critican.

En todo el mundo se desarrollan lecturas de Gramsci, en diálogo con otras y otros autores, en forma interdisciplinaria, para tratar de comprender en profundidad los tiempos que corren e impulsar alternativas políticas y sociales en medio de los discursos y las redes del individualismo, del resentimiento, del odio, de la meritocracia, del racismo, de la frustración, de la depresión permanente y de la culpa en todas sus formas. Ahí están por ejemplo las obras del sloveno Slavoj Zizek sobre la ideología, las del italiano Paolo Virno sobre la impotencia resentida y las pasiones tristes y tantas otras. Los trabajos actuales y los clásicos como “El Medio Pelo en la sociedad argentina” de Arturo Jauretche, tienen mucho para decir, leídos con cuidado y no para profundizar grietas entre sectores populares, sino para establecer puentes de diálogo y entendimiento que nos saquen de la dispersión y la fragmentación que nos dejan siempre en el peor escenario de supervivencia y de lucha. Lo importante es aquí no olvidar una de las máximas de Gramsci: una hegemonía nunca es absoluta.

La ilusión de la juventud peronista en los ´70


II – CLAVES DE EL MITO LIBERAL:

...De tanto dejarse estar

estamos donde nos llevan.

Pero ninguno se dice

si es por maulas o trompetas…”

AMARO VILLANUEVA

Escolástico Junco”


A) El liberalismo real: En su libro El Mito Liberal, publicado en medio del transformismo frondizista que giraba de nacionalista a liberal desarrollista, Agosti realiza una caracterización histórica del liberalismo, afirmando que esta ideología se organiza como dogma político contra el avance del proceso generado por la revolución francesa. Agosti marca la diferencia entre el liberalismo burgués y conservador por un lado y el auténtico espíritu democrático por el otro. Los hechos históricos muestran que las políticas liberales se desarrollaron desde el siglo XIX contra las demandas y las iniciativas democráticas de los trabajadores y los pueblos. El liberalismo real nace contra las ideas de Rousseau y de los jacobinos, explica el intelectual comunista argentino, en un libro que está escrito en forma de una Carta Abierta a un Demócrata Honesto. A nuestro autor tampoco se le escapa discutir, deconstruir diríamos hoy, palabras, ideas y conceptos como “hombre” y “libertad” contra los significados ideológicos engañosos que construyen sobre estas expresiones ciertos partidos o intelectuales orgánicos del poder hegemónico. Años después, el filósofo argentino radicado en Europa, Ernesto Laclau, planteó el desafío que generan los significantes flotantes, las palabras y discursos lanzados a la esfera pública y que se transforman en significados hegemónicos por las operaciones ideológicas gestadas en las usinas de la clase dominante. El sociólogo portugués Boaventura de Sousa Santos explica en nuestros días el pensamiento abismal de los discursos eurocentrados: el abismo de silencios, negaciones, exclusiones e injusticias que puede haber cuando alguien desde el poder dominante y desde la colonialidad occidental habla de libertad, desarrollo, justicia, igualdad, progreso, democracia y/o civilización. Por lo demás, Agosti anticipa las diferencias que más adelante realizará el politólogo italiano Norberto Bobbio entre democracia formal y democracia sustancial, cuando discuta la democracia formalmente aplicada. El militante argentino escribe indignado, varias veces, contra las gárgaras que los liberales se hacen con la libertad y la democracia y propone el debate y la movilización de ideas y fuerzas por una Nueva Democracia. Organizaciones sociales de nuestro país, como el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, en el primer cuarto del siglo XXI y ante el fracaso trágico de la democracia liberal, hablan de luchar por una Nueva Democracia. El pensamiento dialéctico está más vivo que nunca. En 2023, la Revista Digital Jacobin publica una entrevista al filósofo francés Etienne Balibar -discípulo de Louis Althusser- donde se explica las diferencias entre las concepciones individualista y democrática de la libertad. Es un camino similar al que había emprendido Héctor P. Agosti.

B) Debates intensos y actuales sobre nuestra historia, nuestra política y nuestro modo de producción: Agosti discutía con los historiadores y ensayistas del nacionalismo y del peronismo la interpretación de la historia argentina. El PC Argentino reivindicaba la tradición liberal de Mayo de 1810 como primer paso de una revolución democrática frustrada y cuestionaba como feudal el poder de los caudillos políticos del siglo XIX. El nacionalismo -federal y católico- reivindicaba a esos caudillos y criticaba fuertemente el servilismo neocolonial de la ideología liberal en todas sus formas. El gran historiador peronista entrerriano Fermín Chávez discutía el “mayismo” de los escribas liberales y también del PC. Agosti tomaba en cuenta parte de estos argumentos para procesarlos dialécticamente. Habla por un lado, en El Mito Liberal, del conflicto dramático que se desata con la Revolución de Mayo y que probablemente no tendrá una resolución cercana. Y por otra parte, cuando el intelectual comunista repasa el problema de la tierra en Argentina, escribe que Moreno, Rivadavia y Echeverría por lo menos plantearon el tema, y subraya “bien o mal”. Hay aquí una apertura en el análisis que está evitando cualquier interpretación esquemática y cerrada como también cualquier simplismo. ¿Cómo leer estos aportes y debates junto a toda la buena producción historiográfica y académica de los últimos años?. La tarea es interpelante y estimulante.

Los fantasmas de la ideología liberal argenta siguen rondando en los discursos de la clase dominante y sus gerentes: en 2024, el gobierno derechista lanza su “Pacto de Mayo” dónde se vuelven a expresar las políticas de Rivadavia, de Mitre, de Juárez Celman, de la cambalachesca década infame -¿no es la Ley Bases una caricatura del Tratado Roca-Runciman?-, de Krieger Vasena, de Martínez de Hoz y de Cavallo. ¿No es el neolibertario Caputo una versión tragicómica de Bernardino Rivadavia?…

El problema de la concentración de la tierra en pocas manos, y en manos de la especulación, el saqueo y el extractivismo, sigue siendo motivo de debates y luchas en toda Nuestra América – Abya Yala. En este mes de Julio de 2024, leímos en el twitter -la red X- del Partido Comunista Colombiano dos noticias muy destacables del proceso político de ese país hermano. Por un lado, el Presidente Petro, insta al nuevo Ministro de Educación Daniel Rojas -quien antes estaba a cargo del ente nacional encargado de las expropiaciones a los narcotraficantes- a “romper dentro de su ministerio y de la educación superior las deficiencias de la misma, que convierte a los colombianos en obreros y obreras de un sistema en dónde unos hacen las ganancias y los demás trabajan para ellos”. Por su parte, la Ministra de Agricultura y Desarrollo Agrario Martha Carvajalino, afirma al entregarle tierras expropiadas a cien familias campesinas en el marco de Reforma Agraria que, “la hoja de coca fue su sustento, hoy siembran alimento de verdad”, y convoca a todos a “asumir la reforma agraria para una Colombia Potencia Alimentaria y Potencia Mundial de la Vida”. Redistribución justa de la tierra en un marco político y educativo popular, multicultural, originario, afro criollo, feminista y ecologista como parte de un proceso difícil y complejo de revolución democrática -atacado permanentemente por los medios y las redes sucias del poder dominante resentido-: Agosti, Arismendi, Gramsci, el Che, Rosa Luxemburg y tantos otros deben estar en algún lugar poético sonriendo con satisfacción.

Héctor P. Agosti

Contra los gobernantes argentinos actuales que no nos representan y que faltan el respeto a los pueblos hermanos de Latino – Latidoamérica, saludamos y abrazamos a esos pueblos, aplaudimos su lucha y trabajamos todos los días porque Argentina vuelva a ser política, cultural y ambientalmente latino – latidoamericana. Una Confederación soberana, una Patria Grande sincera y solidaria, una CELAC de las y los trabajadores y los pueblos es, más que nunca el horizonte de la esperanza y de la Segunda Independencia.



Prof. Mauricio Castaldo

Equipo Directivo CEFMA Filial Entre Ríos


Intervención realizada en Concepción del Uruguay,

Entre Ríos, el 26/7/2024 en el marco del relanzamiento

del CEFMA -Centro de Estudios y Formación Marxista

Héctor P. Agosti- a nivel provincial.

martes, 19 de diciembre de 2023

Surfear en lo desconocido - Lilia Moyano

La maroma de información nos inquieta hasta el hartazgo. Es como si quisiéramos justificar afuera la no dicha del adentro, la no dicha y lo no dicho están fuertemente emparentados, los une el dolor de no saber por dónde transitar los caminos del Sí Mismo.


La profusa información nos deja anonadados en el vaivén de la vida. Somos peregrinos en nuestra propia historia, la información rauda nos aleja de nuestro paso por paso y nos acerca al abismo de la no existencia. El ser un número. Nos despoja del ser un humano.

Sabemos que las formas de resolver nuestras vidas son particulares, únicas y casi siempre irrepetibles. Sin embargo, deambulamos en el camino de lo no dicho, de lo extraño, que es diferente al misterio.

La no dicha y lo no dicho son diferentes expresiones de una misma realidad.

Nos resistimos a la aventura del misterio que es la posibilidad de descubrir paisajes valiosos que nos llenan de gozo.

Estamos convencidos de que el misterio es un viaje hacia tierras enajenadas, rotas, cercadas por la negrura o por el miedo.

Pero cuando nos animamos a sondearlo en el espacio que brinda el silencio, notamos que el misterio está ahí, aportando un equilibrio y un estar diferente e inusitado y lo más misterioso del misterio es que vislumbramos que siempre estuvo allí y que no lo habíamos advertido.

Cuando vislumbramos el misterio, lo fisgoneamos, nos animamos a arrimar nuestros ojos a él, detectamos que lo que atrae es su claridad más que su oscuridad.

Otro de los misterios del misterio es que, a pesar de que advertimos que siempre estuvo ahí, esa revelación no nos permite mantener el misterio con nosotros, sino que el vaivén del afuera nos marida nuevamente al acostumbramiento que produce vivir en esa corriente de inquietud.

Ese estar sin estar, esa forma de estar en el más o menos bien, nos otorga un grado de supervivencia donde tocarnos para advertirnos vivos nos conforma.

La supervivencia del ajeno al Si Mismo.

Y en ese estado de costumbre, conformismo y naturalización del letargo, es donde se abona al terreno de la esclavitud que propone el mercado: las cosas comienzan a tener un brillo, una ilusión de felicidad, una promesa de tierra prometida.

Y el misterio ahí queda con el miedo que le tenemos, esperando a ser nuevamente descubierto como un nuevo tesoro, a la espera de que nos animemos a ahondarlo.

Las cosas terminan siendo no cosas, se van degradando a medida que las necesidades saltan de lado a lado buscando esa quietud denigrada y añorada.

Ese cambio que buscamos en el deslumbramiento de las cosas, está en el misterio que nos ofrecen la observación y la quietud.

El misterio nos lleva a lo insondable de quien somos, porqué somos y cuando somos.

El misterio nos ofrece la oportunidad del cambio en el vivir

Y es la naturaleza la primera aliada en recostarnos en nosotros mismos.

Este temor a la pacificación del Si Mismo por caminos no convencionales como practicar el no hacer, la observación, la quietud o el silencio; nos lleva a la esclavitud del mercado.

Y el mercado es ese ente abstracto cuya ferocidad es de las más crueles, nos doblega a estar allí, nos arrodilla en el producir para ganar, y el dinero se transforma en ese amigo maula que continúa acompañándonos en el llamado bienestar que no es otra cosa que el estar indiferentes a la incomodidad.

Es esa indiferencia la que nos acompaña a arrasar con todo lo que encuentra: ríos, montañas, tierras fértiles, valles, bosques, selvas, mares, polos norte y sur, seres sintientes, crear seres sintientes para matarlos.

El amigo maula del dinero nos conduce a nuestras mayores desilusiones, es con quien cometemos la más osada de las desdichas: cerrar el círculo de la no vida en la vida.

Lilia - 8 de diciembre de 2023


Al oeste del pueblo


Un bañado se disfrazó de sauces esta tarde

Domingo sereno con pasteles cielos

Los teros en sus gritos que protegen siempre

la fecundidad.

Las garzas vuelan con caricias de alas

Los cardenales son testigos

alguna mariposa azulada se aventura

en el monte del bañado

Es agosto. La tierra ríe.

El canto de los vientos del sur

nos arrulla en una tarde escueta y verde



Lilia - 3 de agosto de 2023





martes, 12 de diciembre de 2023

LA RAZÓN MACABEA CONTRA LOS CERDOS GLOBALIZADOS - Lecturas actuales de los textos bíblicos

Cuando uno lee los libros de los Macabeos, no debe perder de vista quiénes eran y son los poderosos y los imperialistas, y cuál era y es el sentido de la lucha popular... 

...El triunfo de la resistencia armada macabea contra los opresores y su consumismo culturicida hoy se conmemora en cada fiesta judía de Hanukkah, ocho días de júbilo en el mes de diciembre. Hay estudiosos que relacionan también esta celebración con los ciclos de la naturaleza y su correspondencia agraria y productiva. Soberanía política, económica, cultural, religiosa y alimentaria y respeto a la Madre Naturaleza: el significado histórico y espiritual de Hanukkah no puede ser más profundo. En el calendario cristiano, el día de los santos macabeos mártires se conmemora el Primero de Agosto. En Nuestra América-Abya Yala, esta fecha es el Día de la Caña con Ruda, de nuestro propio encuentro con la naturaleza y con la historia cultural y mística legada por el pueblo guaraní y por los que vinieron después y respetaron ese legado. Razón de lucha macabea, Hanukkah sin muros ni opresiones -porque el islam y la multiculturalidad palestina tienen la misma raíz ecológica- y gran trago de Caña con Ruda suponen un posible bello encuentro temporal liberador de las éticas de los pueblos y de la Tierra... 

jueves, 30 de noviembre de 2023

Tánatos o Sumak Kawsay - Lilia Moyano

 

Una bella imagen de Pablo Latzina, 

baquiano del Río Uruguay en Colón, Entre Ríos.


Si la naturaleza no es más que un lugar de paso en el camino entre las cosas que deseamos, y no queremos despertar a la conciencia para entenderla como a un sistema vivo, es la pulsión de muerte quien comienza a gobernar.

Si todo lo que vive es una mercancía, es un bien que se canjea, la muerte es la que hace ese negocio.

En la mitología griega, Tánatos es la personificación de la muerte. Es el hijo de la noche y hermano gemelo del sueño (Hipnos).

La oscuridad y la ausencia de conciencia lo convocan.

La selva amazónica es un mundo de otro plano filosófico, de otros saberes de la vida.

Los kichwas amazónicos son pueblos que escaparon del español invasor. Vivían en las montañas y se refugiaron en la selva. Hoy este pueblo que no se resignó al yugo de la esclavitud y se aventuró por caminos peligrosos para preservar su integridad, son unos de los mayores guardianes de sus territorios. Principalmente las mujeres, que defienden el derecho al agua porque saben que no se negocia, no es un objeto.

El agua es parte del Todo, es parte del Cosmos. Es un sistema vivo.

Mujeres y hombres se organizan para no permitir que se extraiga petróleo de sus tierras.

Ante todas las advertencias científicas escuchadas o leídas a diario sobre la necesidad de detener la extracción de combustibles fósiles, mayor responsable de llevar la vida en la tierra a niveles inhabitables, las y los amazónicos llevan esta gesta adelante.

Y no necesariamente porque se lo hayan advertido los científicos, estas comunidades de la selva conviven con la maldad del petróleo.

En su filosofía de vida, el bien más preciado es adquirir el Sumak Kawsay

Sumak que es realización, Kawsay que es vida.

Esta filosofía del buen vivir implica armonía con los cercanos y los lejanos, con los semejantes y con quienes no los son, comprender a lo ajeno para brindarle respeto por su existir. Es que ellos no objetivizan a la selva, forman parte de ella y gracias a ella, respiran.

Algo tan básico como respirar, como preservar el agua. Algo tan básico como proteger y acuñar la vida.

En definitiva, el Sumak kawsay es la realización de la vida.

Los amazónicos comprenden la existencia de este modo tan sencillo, que a todos nos resuena, pero esta visión del mundo que nos es propia la vemos ajena.

Nos parece una filosofía de paraíso perdido al cual no podemos aspirar y nos conformamos con este modelo donde Tánatos nos impele a la destrucción.

Somos sujetos de consumo. Estamos sujetos al consumo. Estamos enfermos porque nos hemos escindido de nosotros mismos y esa escisión nos conduce a un vacío que no tenemos el coraje suficiente para mirarlo, encararlo, cuestionarlo y permanecer en el para ver que es de lo que él surge. No tenemos la suficiente valentía de habitar nuestra dignidad de Ser, de reconocernos como piezas únicas dentro de este Cosmos. Tememos de nosotros mismos, nos escondemos detrás nuestro.

Estamos viviendo en un sistema que nos dice que todo lo que vive son cosas, y creemos tanto en esa mentira que hasta nosotros mismos somos cosas. Somos objetos del consumismo.

Mueren niños de hambre, frio, desnutrición o violencia. Lo miramos, nos duele un poco, pero inmediatamente lo naturalizamos como cosas que pasan. Son cosas.

Nuestra integridad y dignidad están en juego. Sabemos que todos y todo está interrelacionado, pero nos comportamos como si no lo estuviera.

Delegamos nuestras elecciones de vida a la voluntad de las trasnacionales, de los gobiernos, de los líderes, del negocio de las armas y de todos los tánatos disfrazados que a diario se presentan, ofreciéndonos una vida que sabemos que allí no está.

Todos lo sabemos y generamos excusas escuchando al tánatos que vive dentro nuestro. El neoliberalismo nos va horadando el erotismo a la vida.

Nos alejamos del familiar, del vecino, del barrio, de la comunidad que nos acoge. No sabemos escuchar, lo único que escuchamos es nuestra propia necesidad. Y en nuestra falta de oído hacia nosotros, nuestra necesidad se transforma en un animal voraz, ilimitado.

No creemos en nosotros mismos. Nos hemos sumido en la oscuridad que nos lleva a un profundo sueño donde bajamos la guardia, confiamos a ciegas en nuestros verdugos.

Creemos que la libertad es individual y al aceptar esto como una verdad, lo que estamos aceptando es la desarmonía como único camino.

Pero la realidad es que somos gregarios y gracias a esa bendita capacidad que nos otorgó la naturaleza, es que por miles de años estamos en la tierra.

¿Cuál es este nefasto último hechizo de tánatos que nos hace creer lo contrario?

Las personas que viven en la selva tienen un estar en el mundo que es admirable. La naturaleza para ellos son seres vivos con espíritu, como ellos. No hay sin sentido de vida porque la vida es, estamos de paso y eso es, y detrás de ellos vienen otros que tienen el mismo derecho de vivir como ellos lo hicieron y eso es.

La muerte como parte de la vida y eso es. Solo son inmortales los espíritus del agua, del yaguareté, de la boa, del árbol. Ninguna cosa puede alejarlos de esa realidad, nada los acercará a la poción mágica de la eternidad, no hay cosas, productos, cirugías estéticas, bienes de consumo que los engañe.

Pero nosotras y nosotros vivimos en este sistema de la relevancia de las cosas, donde nos engañan porque nos engañamos primero. No somos capaces de mirar nuestro abismo interno, entonces creamos el abismo afuera para sacarnos el exorcismo.

Necesitamos desexorcizarnos.

Y ese abismo interno se habita de significados profundos cuando se aprende a escuchar al amigo, mirar al que necesita, ir a la búsqueda de voluntades para resolver problemas, cuando se rechaza el daño, se aprende del silencio, se accede a la ternura, se reverencia la tierra y sus frutos y sus seres procurando ese equilibrio frágil, atento, pero posible llamado armonía.

El Sumak kawsay invita a mirar el insondable abismo, se sumerge, lo enfrenta con audacia, no le teme.

En la filosofía de la Otredad con el Yo, el camino hacia la libertad es un acto colectivo del bien hacia lo que vive.

La mirada de lo humano con mayor franqueza; con el velo descorrido de la astucia, la avidez, la carrera en circulo, de la mano que retiene.

Mirar a la América profunda con su filosofía de vida comunitaria, del bien compartido, de la mesa servida, de sus decisiones en conjunto, de la importancia de la palabra y su significado; puede ser una opción que no miramos por estar encandilados por el oropel o sorprendidos por el horror de este sistema de vida occidental que ni siquiera nosotros, que lo creamos, entendemos como continúa sosteniéndose.

América profunda con todas sus savias y su sabiduría, con sus rituales a la Pachamama, Madre de las madres.

América profunda como la Matria, la tierra que nos ampara y nos resguarda. Y la posibilidad de la realización de la vida en el Sumak Kawsay, como el lucero en el firmamento de este enorme cielo sudamericano.



Lilia Moyano

Rio de los Pájaros

Colon, Entre Ríos

Argentina


La sombra de la codicia en el Rio de los pájaros pintados - Lilia Moyano 

Análisis Digital - Click para leer completo

jueves, 15 de junio de 2023

NECESITAMOS MÁS INICIATIVAS ECO SOBERANAS, DICE MAURICIO CASTALDO

 Nota de Tirso Fiorotto, publicada en el diario Uno de Entre Ríos, el 11/6/2023


La Señorita Renée. Vida, época y magisterio de la profesora Renata Castaldo. Claves de la educación, desde la recuperación de saberes ancestrales, en un libro por la huella de una docente entrerriana y su contexto histórico.

 

“Artesanía, política y educación antes y después de Urquiza, Peyret y Sarmiento”, es el ambicioso subtítulo del libro “La Señorita Renée”, del historiador Edgar Mauricio Castaldo, de María Grande, conocido por sus rescates de hechos y protagonistas menos conocidos de nuestro pasado, cuando no menospreciados o distorsionados por la historia más divulgada.

Y en verdad que la obra de 155 páginas nos pasea por las tendencias pedagógicas aplicadas en nuestro país, muy particularmente desde los estados nacional y provincial en distintos gobiernos, con fragmentos esclarecedores cuando el autor despliega sus pareceres.

Todo alrededor de la trayectoria de una profesora de idiomas y matemáticas, que sobresalió en el aula y también como Rectora de la Escuela Normal de Colón.

El eje de este aporte literario es Renata Hortensia Castaldo, conocida como Renée, nacida en María Grande el 29 de agosto de 1911, hija de una luxemburguesa y un italiano. En un obituario aparecido en un diario el mismo día de su fallecimiento en Colón el 18 de marzo de 1985 a los 73 años, leemos: “alguna vez ella dijo a los jóvenes que el trabajo y la actividad intelectual debían llevarlos a pensar alto, sentir hondo, vivir noble. Ella puso en práctica esos consejos que resultan hoy la síntesis de su vida”.

 

Una docente, un pueblo

 

El libro está para ser leído dos y más veces. El profesor Mauricio Castaldo, sobrino nieto de Renée, mira a la trabajadora del aula en su ámbito, cuenta las tensiones, las luchas, las tendencias, los debates, desde los tiempos de Urquiza hasta el presente; y nos orienta con una amplia bibliografía que no se frena en compartimentos estancos.

La Confederación, Sarmiento, López Jordán, Yrigoyen, las pujas entre clericales y laicos, las denuncias contra la dominación inglesa de la economía, el radicalismo personalista y antipersonalista, las rebeliones, los golpes, el peronismo, el positivismo, la escuela nueva, pasan por el libro como complementos necesarios de las anécdotas sobre la conducta y el temperamento de la estudiante, docente, rectora, vecina, tía, para comprender la época. Así asistimos a una interpretación de la historia, desde el día a día de una trabajadora del aula que supo enfrentar el machismo, y hacerse de una biblioteca envidiable y de un lugar en la sociedad, además de ganarse el corazón de sus alumnos...

Leer Completa en el Blog del Autor

lunes, 5 de junio de 2023

LAS TRES DIMENSIONES DEL DESAFÍO ALFABETIZADOR DE NUESTRO TIEMPO

 “Es preciso ubicarse entre la nostalgia conservadora y la utopía ingenua”

ROGER CHARTIER

Las formas de leer, escribir y alfabetizarse han sido muy variadas en la historia humana. Desde la invención de la escritura en el mundo antiguo, la alfabetización ha recorrido una pluralidad de formas, métodos, definiciones, exigencias y posibilidades hasta llegar a nuestra época. Cada sociedad, cada cultura, en cada momento histórico le ha dado un sentido diferente a la práctica de leer y escribir. En el Egipto de los faraones, los escribas eran unos pocos funcionarios al servicio del monarca-dios y los papiros eran preparados por otras manos artesanas. La escritura era una práctica política, una labor al servicio del poder. Cincuenta siglos después, la sociedad argentina entraba al año 1900 de nuestra era con una estructura social similar: las decisiones -incluyendo la de alfabetizar al pueblo- era tomada por la elite letrada. Recorrer la historia de la cultura escrita es recorrer la historia de la desigualdad, proceso asociado a estrategias de distribución del poder político, económico y cultural y a las finalidades y acciones de los sistemas educativos.

LEER, ESCRIBIR, ALFABETIZAR(SE): ¿CÓMO DAR LAS BATALLAS?...

Mauricio Castaldo - Archivo María Grande al Día - Leer Completo

miércoles, 15 de marzo de 2023

NO SOMOS BEDUINOS NI GANADO. EL HORNO DE LA ESCUELA PÚBLICA NO ESTÁ PARA BOLLOS

 ...Bajo el título «No somos beduinos ni ganado. El horno de la escuela pública no está para bollos» el dirigente docente de María Grande Mauricio Castaldo expresó:  «Alumnos y docentes que se descomponen. Docentes que pierden el control del auto por la descompostura y se accidentan. Hagamos responsables de cada cosa que pase a dirigentes oficialistas y opositores que días atrás salieron a hablar irresponsablemente de clases si o sí. Lo mismo va para ciertos padres organizados ideológicamente que mandan cartas al CGE. ¿Y si hubieran tomado en cuenta la propuesta de Agmer María Grande de clases virtuales por unos días hasta que pase el calor?».

«Sarmiento comparaba, de mala manera, a los criollos con beduinos, y por lo que se ve, los sectores de derecha del oficialismo y sus hermanos ideológicos de la oposición, siguen creyendo que somos esos beduinos y que podemos ir sin chistar al aula como si fuéramos a un corral de feed lot. Desde los colectivos de base gremiales planteamos la discusión pública sobre la situación y ante la falta de humanidad y `empatía´ de la que tanto hablan, y animamos a delegados, docentes y directivos a tomar las decisiones que crean justas para resguardar la salud de cada comunidad educativa. Media jornada, clases virtuales por unos días o suspender la actividad pueden decidirse con autonomía y prudencia. Frente al poder burocrático y el despotismo ideológico transversal que no escucha nuestros reclamos, hay que fortalecer un poder gremial, institucional y comunitario que sostenga los derechos de todos», subrayó...

Entre Ríos Ahora - 13/3/2023 - Título y enlace: 

"OLA DE CALOR, 14 DÍAS DE AGOBIO EN LAS ESCUELAS"




– A través de un comunicado, la Corriente Nacional Agustín Tosco  solicitó a los dirigentes políticos mayor empatía en cuanto a la exigencia de asistir a las escuelas con altas temperaturas ya que consideran que hace falta  más inversión de infraestructura - Además, pidieron la presencia de un Estado que “defienda los bienes comunes y naturales y  que erradique las bandas organizadas que producen desmonte y la quema”

miércoles, 21 de diciembre de 2022

BALBÍN EN PARANÁ EN 1973: UN DRAMÁTICO ABRAZO DE AGUA PARA UN POLÍTICO DE GRANDES PARADOJAS

Por gentileza del amigo periodista vialense, Fabricio Bovier, participamos en un nuevo capítulo del programa “Memoria Frágil” que conduce Daniel Enz los sábados en Canal 9 de Paraná. En esta ocasión, el tema fue el percance dramático que tuvo el líder radical Ricardo Balbín, en la campaña presidencial de 1973, cuando el auto en el que viajaba no pudo pasar por el Arroyo Las Tunas, completamente desbordado después de una lluvia torrencial. Fabricio nos entrevistó por zoom y allí reflexionamos sobre la vida política del líder radical. Por cuestiones de tiempo, en el programa salió la primera parte de nuestro aporte. Aquí, ampliamos un tema que da mucho para debatir, siempre que no se pierda la importancia de fundamentar con los hechos, los temas históricos que se tratan.

Para nosotros, hay antes que nada un período de formación política de Balbín, como militante yrigoyenista en el primer tercio del siglo que pasó, con un crecimiento de su figura en los años ´40, época de la “década infame” de la política nacional y de grandes cambios económicos, sociales e ideológicos en Argentina y en el mundo. Después de ésto, podemos pensar la trayectoria política de Balbín en tres momentos históricos: el primero, el de un Balbín que integra el Movimiento de Intransigencia y Renovación Radical junto a grandes personalidades como Moisés Lebensohn. Este Movimiento afirmaba posiciones nacionalistas muy fuertes en lo económico y lo social, y como otras fuerzas políticas, planteaba la necesidad de una reforma agraria, entre otras cuestiones estratégicas. El radicalismo entrerriano -que mayormente fue opositor interno al personalismo de Yrigoyen- aportó varios nombres a esta línea de pensamiento: Bernardino Horne y Luis MacKay, entre otros. Balbín, con estas ideas se enfrentó al peronismo, y ahí planteamos una primer paradoja: un dirigente con ideas nacionalistas enfrentándose a un gobierno con posiciones nacionalistas y populares, por fuertes diferencias de formas. ¿Eran sólo diferencias de formas o era algo más?. Estas “grietas” terminan haciendo el juego a sectores concentrados del poder hegemónico que avanzan destruyendo soberanía, desarrollo propio y derechos sociales y humanos. Subrayamos pensar este drama, pensar la riqueza de la historia de las ideas políticas en Argentina, y el dramático choque de fuerzas que no aciertan, no quieren o no pueden llegar a acuerdos realmente democráticos que beneficien a nuestro pueblo. Remarcamos además, la necesidad de leer, releer y repensar los grandes documentos de la historia política argentina, en todas las instituciones educativas, en los medios de prensa y en las redes sociales. Valorar hasta adonde había llegado el debate político en Argentina y adónde ha caído en nuestros días. Recuperar esa riqueza política para evitar que lo político caiga en el basural de la mala fe antipolítica y antidemocrática en las redes sociales. Balbín queda identificado como el referente del antiperonismo con un discurso republicano. Sufrió prisión política por sus ideas. La paradoja del nacionalismo que no reconoce otros nacionalismos se complementa con la tensión de un discurso republicano que no reconoce a la mayoría obrera y popular de esa república. Las consecuencias de esta arbitrariedad ideológica se sienten hasta hoy.

El segundo momento histórico de Balbín se da después del golpe militar contra Perón en 1955. Con el líder justicialista exiliado y con el peronismo proscripto, el caudillo radical va a ser el referente de la UCRP, la Unión Cívica Radical del Pueblo, fracción partidaria opuesta a la UCRI, Unión Cívica Radical Intransigente, liderada por Arturo Frondizi. La UCRP expresará al antiperonismo social y la segunda, un intento frustrado rápidamente de acuerdo con el peronismo. Como primera minoría, con un promedio del 25% de los votos, la UCRP tendrá mayoría en la Constituyente antiperonista de 1957 y en las elecciones de 1963, cuando Arturo Illia llegue a la presidencia y el entrerriano Carlos Perette a la vicepresidencia de la Nación. La Convención Constituyente derogará sin legimitidad la Constitución social de 1949 y volverá al viejo texto legal de 1853, agregándole el Artículo 14 bis que habla de los derechos sociales. El gobierno de Illia dará una pelea política importante contra monopolios extranjeros y contra la prensa golpista, pero al final caerá en 1966. Es para destacar también su inversión récord en educación pública, con la paranaense Luz Vieira Méndez como Presidenta del Consejo Nacional de Educación. La paradoja aquí es la una fuerza como la UCRP que plantea una batalla por los derechos sociales, por la educación pública y contra las empresas imperialistas de espaldas a la mayoría obrera y popular. Fue un nuevo y triste capítulo del discurso republicano sin obreros y sin pueblo.

El tercer y último momento histórico de Balbín se da después del golpe militar contra Illia en 1966. Balbín, con la UCR unificada bajo el signo de la UCRP, integrará su partido a la “Hora del Pueblo”, un encuentro de radicales, peronistas y otras fuerzas que reclamaban elecciones libres a esa dictadura militar que se extendió hasta 1973. Es famosa la foto del abrazo entre Perón y Balbín, y después las palabras de amistad del líder radical en el funeral del Gral. Perón en 1974. El debate es, ¿qué significado histórico y político real tenía ese abrazo? ¿A qué Perón se abrazó Balbín?, porque la paradoja es que, por un lado ese abrazo fortalecía la llegada de elecciones democráticas y el fin del poder militar, pero por el otro, junto con Perón vino López Rega y con él la represión, la violencia y la muerte generada por la Alianza Anticomunista Argentina. En 1969 se había producido el Cordobazo: la fuerza obrera y estudiantil y la movilización de ideas revolucionarias estaba llegando a su pico histórico más alto. La discusión sobre responsabilidades políticas y errores en la gestación de la violencia política argentina de los ´70 es y será larga y compleja, no tenemos espacio acá para desarrollarla. Los discursos del gobierno de Perón y de la oposición radical hablaban de lograr la liberación nacional. ¿Liberación con López Rega o haciendo equilibrios con gente como él?. A la muerte de Perón y el caos político, económico y social que sobrevino, Balbín no supo darle soluciones, según él mismo lo dijo públicamente. No sólo eso, que habló del peligro de la “guerrilla fabril” y ese discurso fue funcional a la dictadura genocida instalada en el poder desde el 24 de Marzo de 1976. El joven Rául Alfonsín perdió por poco margen la interna partidaria con Balbín en 1972. ¿Esa interna fue un cuestionamiento al abrazo con lo que se venía?. Balbín murió en 1981: las organizaciones de derechos humanos cuestionaron su poco accionar frente a la última dictadura cívico-militar. No podemos finalizar sin recordar las clases del Prof. Juan Antonio Vilar, reconocido hincha de River Plate, club que buscó campeonatos sin encontrarlos entre 1957 y 1975. A Balbín, que siempre perdía con Perón o el peronismo, le decían “River Plate”, el eterno segundo.

 

Enlace al Programa "Memoria Frágil" en Youtube:

https://www.youtube.com/watch?v=fGj78ywzFN8

domingo, 4 de septiembre de 2022

OFENSIVA DEMOCRÁTICA O LEVIATÁN IDEOLÓGICO Y SOCIAL

La democracia debe pasar a la ofensiva frente a las ideologías y acciones antidemocráticas. La conciencia colectiva y la movilización plural de fuerzas contra la violencia fascista tiene el desafío de avanzar políticamente para fortalecer el estado de derecho. No se construye paz sin justicia y no hay justicia sin transformaciones estructurales. El odio y la violencia antidemocráticos deben ser castigados por la ley. En Alemania meten presa a cualquier persona que reivindique el nazismo. En EEUU allanan la residencia del ex presidente Trump. Al jerarca del Tercer Reich, Adolf Eichmann, se lo juzgó en Jerusalén y Hannah Arendt pensó allí el peligro latente y nunca superado de la banalidad del mal. En Argentina, la justicia debe caer con todo su peso sobre el atacante de la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner. Pero la acción política y legal no debe quedar ahí: es fundamental que el Estado deje de publicitar en medios que destilan mentiras y odio y es estratégico rediscutir la ley de medios, lo mismo que una ampliación realmente democratizadora de la Corte Suprema y proyectar una profunda reforma de la Constitución, tal como lo vienen reclamando voces importantes del campo popular y como lo vienen gestando países hermanos de la región. Otra cuestión urgente es revisar la nueva legislación internacional sobre delitos en las redes sociales para ponerse al día.


La política debe levantar la cabeza ante las extorsiones del poder hegemónico: hay que crear un Fondo Federal para el Trabajo, la Educación, la Salud y la Investigación con el dinero que se recaude en la lucha contra la fuga de capitales, contra las ganancias especulativas y contra la gran evasión fiscal. Por lo demás, la austeridad, la sobriedad y la equidad deben alcanzar a todo el sistema político y económico, no sólo al pueblo trabajador. La conciencia movilizada debe desarmar políticamente a los que organizan la violencia ideológica y económica de todos los días.


La libertad sin ley y sin justicia significa sobrevivir en la selva. Es un monstruo ideológico, el verdadero Leviatán del que habló Thomas Hobbes hace cuatro siglos. El filósofo inglés pensó que la libertad individual de los humanos entendidos por el como lobos tenía que ceder un poco ante ese mal necesario que es el estado -simbolizado con el “leviatán”- para que la sociedad no sea una guerra de todos contra todos y para que los humanos no sean lobos de los humanos. Hobbes pensó en un estado fuerte y absoluto como solución. Ese tipo de estado se parece al mal social que busca corregir. El estado político democrático tiene el muy difícil compromiso de no reproducir las conductas de las manadas salvajes.


El monstruo, el leviatán, en esta sociedad de redes, parece ser la parte del colectivo social ganada por el miedo, la inseguridad, la competitividad, el resentimiento y el odio, que se construyen sobre propaganda ideológica por un lado, pero sobre la base de problemas reales por el otro. El leviatán hoy parece ser ese colectivo social que se deja llevar por las lógicas neoliberales y neofascistas combinadas. El leviatán hoy parece ser más social que político, aunque por supuesto nadie pierde de vista la perspectiva hobbesiana de una parte importante del estado instituido. El peligro es que esa violencia social, ideológica y política puedan juntarse en algún momento no muy lejano.


La libertad en la circunstancia de la desigualdad, la exclusión y la injusticia no es verdadera libertad social. Los pueblos tienen que aprender de la historia, de la suya y de la de los demás. La libertad de la mano de la ley y de la justicia no es un problema de discursos o buenas intenciones, es un problema político.


La libertad política y social concreta, en nuestro contexto, es también acompañar activamente la iniciativa de una moneda única regional, tal como lo propone Lula da Silva, para sentar las bases reales de una Unión Latinoamericana. Luchar democráticamente por la libertad es hoy también avanzar en la transición a las energías alternativas, la recuperación de la soberanía sobre nuestros bienes comunes y a una economía ambiental y socialmente sustentable. Libertad será lograr dejar de depender de los problemas y los intereses que nos complican hoy y complican el futuro de las próximas generaciones.

Mauricio Castaldo

Entre Ríos Ahora