viernes, 31 de enero de 2014

Uruguay: Polvos y Piedras


(Me sumo al debate)

IRMA LEITES

25 de enero/14

Traigo el polvo del camino
y tropiezo con las piedras
que yo mismo ayer tiré
Y aunque avanzo a paso lento
y el cansancio ya no siento,
no me muestra mi destino
el paisaje que soñé
Pero igual no desespero,
cargo amores y recuerdos
Que se llevan en la piel
De este ingenuo ser humano
con su corso ‘acontramano’
queda lo que está a la vista
y otro tiempo que ya fue

A Contramano- 2009
Cogollos de verano

En medio del verano, en medio del carnaval, a las puertas del campeonato mundial de fútbol, en medio de que falta comida, agua, luz, techos, solidaridad y libertad, la tierra peligra. Como contracara sobra presión, sobra sumisión, sobra paciencia, sobra confusión. Los territorios continúan siendo arrasados y asediados por el lucro aunque el ritmo sea el del estío. ¡Ah, meto la cuchara personalmente, consciente de que faltan colectivos funcionando para meterle cabeza, simples insumos que van adelantando el debate rezagado!

Yohai (W.Y.) el 18 de enero de 2014; para fundar su apoyo al Plebiscito contra la Megaminería, plantea sobre el Plebiscito de la rosada del 2008
“En su momento me pareció una maniobra para desviar la atención de sectores populares de otros temas más importantes, como por ejemplo, la política económica y salarial del gobierno Vázquez. Y es perfectamente posible que esa impresión fuera correcta. Sin embargo sucedió algo que los promotores del fenómeno no esperaban: amplios sectores populares, dentro y fuera del PIT-CNT y del FA tomaron en 2009 la iniciativa con gran energía. Se lograron las firmas para que se votara en las elecciones generales de ese año. Y se estuvo cerca de lograr el objetivo. Es cierto, no se llegó a éste y eso le dio un argumento más a quienes defienden la impunidad aunque es clarísimo que lo que está primando en la práctica congelación de los procesos a los genocidas es la voluntad política, tanto del gobierno cuanto de la Suprema Corte

Pero, ¿cuál fue el efecto político?: cientos o miles de jóvenes que se habían sumado entusiastamente al proceso, superando ampliamente a las decenas de veteranos militantes que también participaron, hicieron una valiosísima experiencia política. Militaron por algo a lo que habían sido llamados por la dirección del PIT-CNT y algunos de los partidos del FA (que se vieron completamente sorprendidos y superados por el fenómeno) y constataron “en vivo y en directo” como, al final, las direcciones los traicionaron. En lo personal debo reconocer que, junto al resto de Asamblea Popular en la que yo milité esas elecciones, nos equivocamos. No le dimos la menor pelota al asunto (basados en las razones expuestas más arriba) y no formamos parte de un proceso de toma de conciencia interesantísimo”

Creemos y tratamos de ejercer el derecho de decir NO aalgunas insanias presentadas como alternativas. A nuestro entender no se debería votar si debemos ser libres o no. No se validan los DDHH en las urnas. Ni el saqueo, ni la esclavitud. No se vota si la tierra es un bien común o no.

En este Uruguay lo ÚNICO que parece posible es lo electoral, pregunto: ¿qué o quién determina, lo medular de las cosas, su esencia?

¿Alguien de nosotros dice que las luchas libradas no sirven pa’ algo?

Podemos decir, el resultado del camino emprendido es que se puso las energías en recursos, tácticas, que no fortalecieron nuestras raleadas fuerzas y las expuso al control del sistema. Más aún en lo que hace a la memoria, a los juicios sobre el Terrorismo de Estado, (sobre la cual) se destinan todos los esfuerzos estatales para separar la demo de hoy de aquellos avatares. El sistema necesita vendernos la cara actual, no su expresión más descarnada aunque sostengan “aquella actual injusticia”...



El debate y la lucha en la R.O.del Uruguay, debate mellizo al nuestro, en el análisis profundo de Andrés Núñez Leites, sobre la base del trabajo de Danae Sarthou...

Maestros, escuela, implosión

Andrés Núñez Leites

...Sarthou reflexiona sobre la interna sindical y señala allí dos tendencias: una más representativa y otra más participativa. La primera se basa en la delegación del poder a una elite que toma las decisiones y, agrego yo, las refrenda por consultas plebiscitarias y la segunda se apega más a los mecanismos de democracia directa, que exigen un mayor compromiso de participación y presencia física efectiva. No se extiende en el tema, pero es de recibo pensar que la primera, por la estabilidad de los representantes, promueve un mayor conformismo en relación al poder, mientras la segunda es poco viable en el momento posmoderno, aunque brilla en los períodos de alta conflictividad.
Finalmente me pareció muy acertada la reflexión sobre el rol de la escuela, que se desplaza del eje de enseñanza de contenidos académicos elementales (escritura y cálculo) al de socialización en sentido conservador (aceptación del statu quo) reforzado este último por lo que han empezado a mencionar los gobiernos como "acompañamiento" de la infancia (nutrición, salud, contención afectiva) y que marca la absorción, por parte de la escuela, de roles que tradicionalmente desempeñó la familia. Sin embargo, señala, a pesar de esa sobrecarga de funciones, se sigue evaluando a la escuela por su función pedagógica clásica, y culpabilizando a los maestros de todos los fracasos del sistema.

La escuela es una institución implotada. Múltiples presiones la han convertido en bolsa de arena de la frustración social y de la manipulación partidista más burda. Presiones del sistema económico y político, demandas (a veces violentas) de las familias, han conducido a esta situación de sin-sentido, con inminencia de un golpe político contra la enseñanza, para forzar su acoplamiento a las demandas del programa neoliberal.

Corresponde avanzar en el diagnóstico y en la comprensión de la situación actual de esa condición de maestros y del estado actual del sistema educativo público y preguntarnos al mismo tiempo: ¿Qué hacemos? ¿Cómo cambiar? Y también: ¿Son suficientes o incluso adecuadas las estrategias de análisis y de lucha heredadas de la modernidad?...



Alerta:



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