Junio anuncia la llegada de la temporada de los ciclones tropicales, con una atmósfera entrada en calor, como para hornear pastelitos. Mas, no se queda atrás la temperatura de los preparativos con que la mayor isla del Caribe se alista para recibirla, con la máxima, siempre presente, de que país prevenido vale por dos.
Muy a propósito, Meteoro 2010 vino otra vez para poner a prueba la disposición de los cubanos de enfrentar no solo los posibles desastres que pudieran generar los huracanes, si decidieran aproximarse al territorio nacional, sino cualquier contingencia natural, sanitaria o tecnológica que surja.
Por eso, en cada puesto de dirección y de mando, movilizado del 21 al 23 de mayo, todas las energías estuvieron concentradas en el estudio de cómo evitar las consecuencias de fenómenos como esos, en caso de que sucedieran. Pasaron revista a cada sitio vulnerable, a los planes de mitigación de riesgos en centros de trabajo y zonas de defensa, y las fuerzas encargadas de dar protección a la población y a los recursos de la economía mostraron su destreza y habilidades.
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